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Caen 4 yihadistas en Bruselas

  • Carlos Siula

Carlos Siula / El Sol de México

Corresponsal

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).– El belga de origen marroquí, Mohamed Abrini, de 31 años -considerado como un personaje clave de la trama yihadista que perpetró los ataques de París y Bruselas- fue detenido en Bruselas por las fuerzas belgas de seguridad, que además realizaron tres capturas de primera importancia.

Thierry Werts, portavoz de la fiscalía federal belga, confirmó la captura de Abrini e indicó que también fue arrestado Osama Krayem, vinculado al atentado en la estación de metro Maelbeck.

Junto con Abrini, cayeron otros dos sospechosos, uno de los cuales fue identificado como Hervé B.M., agregó el vocero.

Esos operativos no están terminados, pues hasta ayer seguían varios registros en los distritos de Anderlecht, Evere y Laeken.

La fiscalía federal belga se rehusó a indicar si Abrini era el “hombre del sombrero” que aparece en las fotos de los sistemas de seguridad del aeropuerto de Bruselas junto a los kamikazes que se inmolaron en el hall de salidas de la terminal aérea, el pasado 22 de marzo.

Al respecto, prometió dar nuevos detalles, cuando terminen las averiguaciones “en curso”.

Esa prudencia tiene su explicación. Las autoridades ya habían hecho un anuncio similar hace 15 días y debieron rectificar la información pocas horas después. Por esa razón, ahora adoptaron una actitud de extrema prudencia al respecto. Para Claude Moniquet, experto en cuestiones terroristas, “no hay ninguna duda de que Mohamed Abrini y el ‘hombre del sombrero’ son una misma persona”.

Su detención se produjo la tarde de ayer en la plaza Albert de Arderlecht, un distrito de Bruselas, donde fue rodeado por ocho miembros de las fuerzas de seguridad, que lo inmovilizaron en el suelo y luego lo introdujeron en un vehículo.

Abrini, figuraba en la lista de los personajes más buscados de Europa desde que una cámara de seguridad en una de las estaciones de servicio lo filmó junto a Salah Abdeslam el 11 de noviembre, dos días antes de los atentados que provocaron 130 muertos y más de 300 heridos. Los dos viajaban en un Renault Clío de color negro, utilizado por los terroristas para perpetrar parte de los ataques. El automóvil fue abandonado en el distrito XVIII de París.

Durante ese viaje, al parecer, arrendaron las habitaciones en un hotel de los suburbios de París que debían ocupar al día siguiente los miembros del comando terrorista.

El 12 de noviembre, Abrini regresó a Bélgica para integrar un convoy de tres vehículos que ese mismo día trasladó a los miembros del comando, desde Bruselas a París.

Originarios del barrio bruselense de Molenbeek, considerado como un feudo yihadista, ambos eran amigos desde la infancia y participaron en la preparación logística de los ataques de París.

El ADN de Abrini, por lo demás, fue hallado en tres lugares clave: una vivienda del barrio de Forest -donde murió un yihadista que se enfrentó a la policía con kalachnikov-, en el apartamento del distrito de Schaerbeek del cual partieron los kamikazes que se hicieron explotar el 22 de marzo en el aeropuerto y en el metro Maelbeck, así como en el Renault Clío utilizado para los atentados de París.

La policía había difundido el jueves, nuevas imágenes del “hombre del sombrero”, que lo mostraban regresando a pie a Bruselas, después del atentado en el aeropuerto, en el centro de la ciudad a poca distancia de la sede de la Unión Europea (UE) y de la Gran Mezquita. Esas imágenes, sin embargo, no permiten identificar sus rasgos faciales con precisión. Se ignora, de todos modos, si ese pedido de ayuda a la población tuvo alguna incidencia en su detención.

Las autoridades belgas atribuyen enorme importancia a la caída de Abrini. Por un lado, permitirá confrontar su versión de ambos atentados con las declaraciones de Salah Abdeslam, detenido hace dos semanas en Molenbeck cuatro días antes de los ataques en la capital belga. Por otra parte, tal vez permitirá conocer mejor su participación en la red yihadista París-Bruselas. A la luz de las últimas investigaciones, las autoridades creen que podría tratarse de un personaje más importante que Abdeslam dentro de la estructura operativa del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Europa.

En forma casi simultánea, la Policía detuvo al sueco Ossama Krayem -conocido como Naim al Hamed-, sospechoso de haber acompañado al kamikaze Khalid El Bakraoui, que se inmoló en el metro de Bruselas el 22 de marzo. Ambos ingresaron juntos a la estación Petillon. El Bakraoui se hizo explotar pocas paradas después.

También existe una filmación de Krayem en el centro comercial “City2” mientras compraba los bolsos que fueron utilizados en los atentados de la capital belga, aseguró el portavoz de la fiscalía.

Al igual que otros miembros de la trama París-Bruselas, estuvo en Siria y regresó a Europa en septiembre de 2015 por la isla de Leros, en Grecia, gracias a un falso pasaporte sirio a nombre de Naim Al Hamed.

Salah Abdeslam fue el encargado de viajar a Ulm, en Alemania, el 3 de octubre de 2015 para trasladarlo a Bélgica junto con Amine Choukri. Su ADN también fue descubierto en el departamento de Schaerbeek del cual partieron los kamikazes para cometer los dos atentados de Bruselas.

Krayem también podría haber tenido una participación en los atentados de París, pero hasta ahora se ignora con precisión cuál ha sido su papel.