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Caen los flujos de inversión directa a América Latina / Mundo Económico / Enrique Vera Estrada

  • Enrique Vera

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), hubo una disminución del orden de 21 por ciento en los flujos de inversión extranjera directa a nuestra región. La cifra acumulada hasta el primer semestre del presente año fue de 88 mil 717 millones de dólares.

América Latina –al igual que la gran mayoría de los países emergentes– parece estar condenada a sustentar su desarrollo con base en dos fuentes de crecimiento que no son nada recomendables: La exportación de materias primas y la ayuda financiera internacional. No hay que olvidar que en el caso mexicano el crecimiento y la expansión económica que se tuvo durante los años de los gobiernos populistas se sustentó en dos factores: El déficit público y el endeudamiento externo. Aunque lo ideal (tal y como se verá más adelante) es que la inversión extranjera se traduzca en creación de nuevos activos fijos reales, tales como la construcción de fábricas, de puertos, de presas o de carreteras, la realidad es que en muchos países  la inversión extranjera se ha canalizado a la compra de bonos gubernamentales y a la compra de acciones bursátiles de grandes empresas que necesitan de capital fresco para poder crecer. En el caso de México, por mucho tiempo circularon los Ajustabonos, que eran bonos públicos que se colocaban en los mercados de capital internacionales para financiar los déficits del Gobierno federal.

De igual forma, con recursos externos se han pagado pensiones y se han llevado a cabo grandes obras de infraestructura en nuestro país, pues el ahorro interno con que se cuenta es insuficiente para financiar la marcha de la economía. Y no hay que olvidar que el ahorro interno depende de cuatro fuentes fundamentales: Las ganancias o no repartidas o utilidades netas de las empresas que no se han repartido entre los accionistas de las mismas; el superávit fiscal, razón por la cual se puede apreciar que el déficit público si no es financiado con recursos externos, disminuye el ahorro total de una economía; en tercer lugar, está el ahorro de las familias; y en cuarto lugar, que quizás sea una de las fuentes más importantes de muchos países es el ahorro externo.

Muchos países, al contar con ese magro ahorro interno, han tenido que depender de ese ahorro externo (dinero que viene del extranjero) para realizar obras de infraestructura e incluso para hacer gastos corrientes en sus países. En los siguientes cuatro puntos resumiremos la importancia del ahorro externo en la forma de inversión extranjera directa para ver la importancia que tiene ésta en la mayoría de los países de América Latina.

En primer lugar, el ahorro interno en México del resto de la región no sobrepasa el 25 por ciento de sus rentas nacionales. Por eso, es urgente la llegada de capital externo para hacer todas las obras de infraestructura ya mencionadas.

En segundo lugar, es importante mencionar que la estrepitosa caída que tuvimos en 2009, durante el Gobierno de Felipe Calderón, que fue del orden del 6.9 por ciento, se debió ante todo por la caída en las exportaciones que hacemos a los Estados Unidos y por la reversión o interrupción de flujo de inversiones a nuestra economía. Eso demuestra que México está hambriento de capitales para poder crecer.

En tercer lugar, se puede advertir que hay un serio déficit  en infraestructura y en capital fijo (desde viviendas hasta carreteras) que no pueden ser financiadas con capital doméstico, pues es insuficiente. De ahí la importancia –y creciente dependencia- del ahorro externo. En este punto es importante mencionar que la oferta de dinero en una economía debe de ir sincronizada con el crecimiento de la producción física real. De ahí que la base monetaria no puede crecer más allá del 3 o 4 por ciento anual. Por tal motivo, se puede ver que no es inflacionario el financiamiento con capitales externos, pero sí lo es si el Banco Central manda imprimir grandes cantidades de billetes para  financiar a la economía. Muchos países han complementado -y en muchos casos suplido– la inversión extranjera directa con otras fuentes de ingresos como las divisas que da el turismo y las remesas.

En cuarto lugar es necesario mencionar que cuando hay superávit en la cuenta de capitales, lo que sucede es que la curva de la demanda agregada se desplaza hacia la derecha y con ello hay crecimiento.
enriquevera2004@yahoo.com.mx