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Cambio climático, compromiso con el futuro / Raúl Aarón Pozos Lanz

  • Raúl Aarón Pozos

En la semana que recién termina, se lleva a cabo la cumbre sobre Cambio Climático en París. La COP21, como se le conoce y que significa la Conferencia de las Partes o mejor conocida como la Cumbre del Clima de París, es la reunión anual contra el cambio climático y donde se reúnen los representantes de 195 países más la Unión Europea para buscar un consenso global contra este problema y mantener el calentamiento de la tierra bajo los dos grados centígrados.

Para ciertos sectores del mundo, el calentamiento global ni siquiera es un problema y mucho menos uno atribuible a la acción humana. Sin embargo, abundante evidencia científica ha demostrado que ese incremento en la temperatura del planeta es justamente a causa de la actividad humana y fundamentalmente de los países industrializados. Por ello, los objetivos más importantes de la COP21 son acordar un pacto de descarbonización mundial para que la temperatura global no supere los 2°C en 2100, e instaurar un protocolo que se comience a aplicar en 2020 y que perdure hasta 2050, e incluya a todos los países. Para ello, se busca no solo transitar hacia una economía global baja en consumo de carbono, esto es, establecer el principio del fin de los combustibles fósiles, sino también movilizar 100 mil millones de dólares anuales en 2020, desde los países desarrollados hacia los países en desarrollo, para facilitar esa transición.

A pesar del consenso generalizado sobre la necesidad de hacer algo con relación a este asunto, no todos los países están listos para transitar hacia una economía cuyo eje energético no sea el uso de combustibles fósiles. Afortunadamente, nuestro país ha llevado a cabo acciones que desde ahora lo preparan para ese reto. Por un lado, desde la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales se refiere que la Reforma Energética contempla el uso de combustibles más limpios para la generación de energía eléctrica, que es de las más importantes, pero también permite invertir en el desarrollo de tecnologías renovables. Por el otro, la Reforma Hacendaria, la cual contempla un incentivo que pocos países tienen, a través del cual se establece un precio al carbono y de esta forma se desincentiva el uso de combustibles fósiles y permite esta transición a combustibles más limpios.

Uno de los retos más importantes de un nuevo acuerdo en materia de cambio climático es el de armonizar los compromisos internacionales con los objetivos de crecimiento y desarrollo de nuestro país, para refrendar el compromiso de México con el futuro del planeta.

México asiste a la COP21 -presidente Enrique Peña Nieto- porque es un actor que asume su responsabilidad global y porque es especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático. Pero también, no solo aseguró que es perfectamente posible crecer económicamente para generar bienestar social, al tiempo que cuidamos de nuestro medio ambiente, sino que es inaplazable asumir el reto para convertirnos en la generación que tomó las decisiones necesarias para consolidar un desarrollo sostenible.

En todo este proceso, también los parlamentarios tenemos la responsabilidad de impulsar y armonizar el andamiaje legal para cumplir con los compromisos con el planeta. En mi calidad de miembro de la Unión Interparlamentaria y desde el Senado de la República, no solo apoyaremos las gestiones de Gobierno federal a favor de un nuevo protocolo de acción contra el cambio climático, sino que también impulsaremos medidas específicas para cumplir con los objetivos de una economía global sostenible y limpia.

* Senador de la República por el Estado de Campeche.

Partido Revolucionario Institucional.