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El camino del Estado Islámico hacia el Estado / Poder Nacional / Javier Oliva

  • Javier Oliva Posada

LONDRES, Inglaterra.- En su edición del pasado martes 8, el prestigiado periódico “The Guardián”, daba a conocer el contenido de un documento, con una extensión aproximada de 15 cuartillas, en donde la dirigencia del Estado Islámico de Siria y Levante establece sus objetivos para conformarse en una estructura política e institucional. Como lo he apuntado en anteriores entregas, la excepcionalidad de esta organización frente a cualquiera de su tipo, es la búsqueda para la consolidación geográfica de un Califato, dirigido por una peculiar interpretación de El Corán.

La construcción de una zona geográfica excluyente, con la presencia de una administración pública, lineamientos de política exterior, bases para un sistema de educación y salud, son los principales temas abordados en el referido documento. Ahora bien, por el contenido y finalidades del mismo, no hay duda de que estamos ante un salto cualitativo de una presencia basada en el terror, la imposición y la exclusión. Tal y como desde otra dinámica, viene sucediendo en varias partes del mundo, incluyendo Europa, los grupos e identidades étnicas a partir de su naturaleza, pretenden articular un discurso histórico coherente que a su vez les autorice a ser diferentes a los demás, no obstante la convivencia por generaciones. La preocupación para esos casos, es evitar la fragmentación de las unidades de los Estados Nación. Esto último, inclusive, fue uno de los acuerdos de la Organización del Tratado Atlántico Norte en su reunión de septiembre de 2014 en Newport, Gales, Reino Unido.

En la Teoría de la Historia, el paso a la era moderna está marcado por el surgimiento, muy violento por cierto, del Estado. La imposición de la ley y el orden, de estructuras de Gobierno y sistemas militares, articulación de las costumbres cotidianas con la religión predominante, propiciaron que fuera mediante la fuerza como se crearían las primeras unidades del Estado Nación. Siendo así las cosas, tenemos frente a la comunidad internacional y el derecho en general, los intentos de una organizaron terrorista para evolucionar a un Estado con sus características, pero Estado a fin de cuentas. Por eso la pregunta no es ociosa: ¿cuáles y por qué son las variables del Estado en el siglo XXI? No se trata de un divertimento para científicos sociales o filósofos. Estamos ante una probable transformación del Estado y por tanto, de la lógica hasta ahora imperante de las relaciones internacionales.

El Estado Islámico, autodenominado así desde su aparición en junio de 2014, ha convulsionado no solo a la amplia zona en la que pretende constituirse como autoridad, sino también, como lo hemos constatado a través de los atentados de París en enero y noviembre de este año, se trata un actor con una capacidad de presencia e influencia, que con el apoyo de la tecnología, hace de la comunicación un auténtico campo de batalla para reclutar, amenazar, difundir y señalar a sus enemigos, objetivos y procedimientos. En la argumentación dada a conocer por “The Guardian”, se entiende con claridad que se trata de una propuesta que en comparación con la formación de otros Estados, en diversas épocas, comienzan justo por formular una plataforma de identidad.

Veremos si los siguientes pasos del Estado Islámico, comienzan por orientarse más por la estrategia política, que por el camino del terror, la violencia y la destrucción. Al menos, es una posibilidad. De concretarse, el paso de la opción militar a la diplomática, demandará flexibilidad de todos los intereses que en aquella convulsa zona convergen.
javierolivaposada@gmail.com