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Campañas y rendición de cuentas

  • Ciro Murayama

Ciro Murayama

Las campañas electorales se despliegan con toda intensidad en las cuatro entidades donde habrá renovación de poderes el próximo 4 de junio. Esa actividad proselitista requiere de recursos económicos y a la vez es indispensable evitar que el uso excesivo de dinero o la irrupción de recursos de procedencia indebida lesionen el ejercicio democrático.

México cuenta con un modelo de regulación del dinero en las elecciones que incluye una exigente rendición de cuentas para los actores políticos. Todo candidato debe informar al Instituto Nacional Electoral de cada peso que ingrese y use en su campaña. Esta rendición de cuentas ha de ocurrir en tiempo real, de tal suerte que ahora las campañas deben dejar escrita mientras transcurren la crónica de sus finanzas en el Sistema Integral de Fiscalización (SIF) del INE. Sin embargo, la autoridad electoral ha detectado que los sujetos obligados demoran en la presentación de su información, con lo que conspiran contra el modelo de fiscalización en tiempo real.

El día de ayer el INE dio a conocer un corte de información acerca de cómo avanza el reporte de operaciones financieras de los candidatos que buscan el voto. Con corte al 12 de mayo, existían tres mil 253 candidatos que habían dado cuenta de nueve mil 705 operaciones de ingreso o gasto a lo largo de todo el periodo de campañas –algunas empezaron en abril-, lo que demuestra que en promedio apenas se hayan registrado 2.9 operaciones por abanderado político, una cifra que contrasta con la realidad de campañas muy intensas en actividades y, por lo tanto, en recursos involucrados.

Más aún, del total de candidatos registrados, dos mil 144 aún no habían registrado ninguna operación, pero sí hacen proselitismo, lo cual evidencia que campañas sí hay pero rendición de cuentas no.

La suma de recursos que los partidos han informado al INE alcanza 338.2 millones de pesos de ingresos y 263 millones de pesos gastados en las cuatro entidades.

Por su interés, conviene detenerse en los datos de las campañas por las gubernaturas. En el Estado de México, la suma de los gastos de todos los candidatos al Ejecutivo local alcanza 180 millones de pesos a lo largo de 39 días de campaña, un promedio de gasto de 769 mil diarios. Del total, el 32% declara haberlo gastado Josefina Vázquez Mota (58.3 mdp), una cifra similar Alfredo del Mazo (57.8 mdp), 19% Juan Zepeda (33.5 mdp), 14% Delfina Gómez (25.8 mpd), 2% Óscar González (3.1 mdp) y 1% (1.3 mdp) Teresa Castell.

En Coahuila los gastos en las campañas a gobernador alcanzan, según el dicho de los contendientes, 23 millones de pesos. Ahí Miguel Riquelme ha erogado $9.5 millones (41% del total), Guillermo Anaya $6.9 millones (30%), Armando Guadiana $4.1 millones (18%) y el resto de candidatos entre 400 y 800 mil pesos.

En Nayarit, los aspirantes a la gubernatura han informado gastos por 20 millones de pesos. Quien más ha erogado es el candidato independiente Hilario Ramírez “Layín” con 6.7 mdp (33%), seguido de Antonio Echevarría de la coalición PAN-PRD con 4.5 mdp (22%), Raúl José Mejía de Movimiento Ciudadano con 3.6 mdp (18%), Manuel Cota de la coalición liderada por el PRI (15%) y Miguel Navarro de Morena con un millón de pesos (5%).

Estas no son las cuentas finales de las campañas; son lo que dicen al momento los informes de los candidatos. Corresponde al INE verificar que esa información sea cierta. Pero la rendición de cuentas de las campañas llegó para quedarse y esa es una buena noticia.
Consejero electoral del

Instituto Nacional Electoral

@CiroMurayamaINE