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Candidaturas independientes ¿para qué? / Una tras otra / Jaime Alcántara Silva

  • Jaime Alcántara

(…) las preguntas más importantes que debe responder alguien que piense en postularse no son, “¿Quieres ser Presidente?” o ¿Puedes ganar?”, sino: ¿A dónde quieres que vaya Estados Unidos en el futuro?, y “¿Puedes llevarnos allá?

HILLARY R. CLINTON
Una de las muchas reformas que ha impulsado el Presidente de la República fue la “participación ciudadana” en las candidaturas. Esto es, fuera de los partidos políticos.

De los muchos argumentos esgrimidos, para que fuera posible la ley, uno de ellos fue “la cerrazón” de estas organizaciones políticas, a militantes que sentían tener méritos. O, aquellos que, habiendo sido servidores públicos sin filiación, gente de la iniciativa privada, “con el gusanito” del poder público, o algún ciudadano “normal”, pudieran participar sin aval partidario.

Alguno de los antecedentes más conocidos, y de los mayores impulsores, fue la intentona de Jorge Castañeda para tratar de alcanzar la Presidencia de la República. No sería, sin embargo, él quien lo lograra, sino un desconocido, hasta entonces, neolonés con antecedentes priístas: “El Bronco”. Este personaje se levantaría con el triunfo en la contienda por la gubernatura de su tierra, “prácticamente sin despeinarse”.

A raíz del, tan sonado, éxito de Jaime Rodríguez Calderón, como se llama “El Bronco”, las repercusiones no se hicieron esperar.

A la sorpresa, al festejo por el advenimiento de una forma diferente de ver la política, alguien, apologista de las victorias de los independientes, propagaba: ganó la sociedad, ganó el cambio (sic), ganó la gente. Amén de “El Bronco”, la dama en cuestión, se refería a Alfonso Martínez ganador en Morelia, Óscar Valdés, en García, N. L.; Manuel Clouthier triunfador en una Diputación por Sinaloa y Pedro Kumamoto, otra en Jalisco. Ha corrido un poco el tiempo.

“Estamos hasta la madre”, es el grito de guerra de los primeros, organizados, alrededor de una especie de club. Asesorados, se dice, por el ahora gobernador de Nuevo León, empiezan otra etapa de esta experiencia. Ellos son los presuntos candidatos a las gubernaturas de Chihuahua, Tamaulipas, Zacatecas y Aguascalientes; además, uno a la Alcaldía de Tijuana. Por supuesto que esto es de los visibles.

Ah, pero ya hay apuntados a la Presidencia para el 2018. Como es obvio, el primero es el multicitado Bronco. En la primera entrevista que tuvo con Carlos Loret, ya con el triunfo en la bolsa, juró y perjuró que él no iría: ¿dónde he oído eso? Que se quedaría en Nuevo León los seis años. Estaremos atentos. Con él va de todo. Lo mismo vemos y veremos a Fernández Noroña que a Pedro Ferriz; a Clouthier y a… quienes crean que tienen alguna posibilidad, o alguna ocurrencia.

Ahora bien. La constitución de los Partidos Políticos fue por una especie de necesidad de encontrar una forma de participación de la sociedad. Por supuesto que El Ágora, en Atenas, era una buena imagen, y ya. Pero, para la participación en general de un país con millones de habitantes, tendría que existir algo un poco más elaborado.

Con lo novedoso, quizá estemos ante el nacimiento de nuevas maneras de hacer política electoral o, tal vez, la consolidación de los Partidos.

Solo debemos recordar una que otra candidatura, por un personaje carismático, y/o por el cansancio de la gente y sus consecuencias.

Votar, elegir, decidir, no es un asunto menor. Bien analizado, puede ir quien tenga, o no, Partido. El asunto es el perfil. Hacerlo por alguien que ansía llegar por el simple prurito del poder, de la vanidad, puede resultar (como ya lo vimos), muy caro para la sociedad.

jaimealcantara2005@hotmail.com