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¿Caros o inaccesibles?

  • Leer la clave del poder: Andrea Balanzario Gutiérrez

¿Cómo se determinará —o se fijará— el precio de un libro? Los libros, indispensables para mí y tantas personas enamoradas de la magia de estos objetos, refuerzan su seducción por su escasez. ¿Será porque estamos condicionados genética y culturalmente a desear lo escaso? No creo, los libros son instrumentos básicos para el desarrollo, deberían estar más disponibles, sin llegar —claro— a anular su valor por una abundancia excesiva.

Cierto, muchos libros son relativamente baratos, me refiero a las ediciones en pasta suave, con un tamaño reducido para llevar en los bolsillos. Son efectivamente una opción interesante, más no satisfacen la demanda tanto estética como de gustos lectores, es decir, la experiencia lectora pasa por otros sentidos: vista, olfato y tacto. Los libros gordos son promesas incluso desde el momento en que una persona los toca, sopesa, les da vuelta para leer la contraportada, esos cuyos precios inician entre los 400 y 500 pesos, sin tener límite ya que es frecuente encontrar un solo volumen de mil 500 pesos.

Llego finalmente al objetivo, ¿cómo se fija el precio de un libro? Además de los costos de impresión y edición como tales, el anticipo a las escritoras/escritores, los costos de corrección, maquetación interior y diseño de portadas, revisiones posteriores, distribución, ejemplares enviados a prensa para su indispensable difusión, las librerías tienen márgenes hasta de 40 por ciento o más sobre el precio. Los libros importados, además de los costos naturales de edición, están sujetos a impuestos, más gastos de transporte y distribución. ¿Caros o inaccesibles? Sería una excelente opción abrir outlets editoriales, disponibles todo el año, o dime tú, qué propones para acercar lectoras y lectores al libro que los espera…