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Carstens / Punto de Vista / Jesús Michel Narvaez

  • Jesús Michel

Comprar un seguro, ¿para qué? Es la respuesta inmediata que le damos todos, la mayoría por lo menos, de los mexicanos, cuando un agente de seguros se nos acerca y nos intenta vender alguno. Porque los hay para autos, casas, vida, gastos médicos mayores, desempleo y un ene número de especialidades. Ah, pero cuando nos roban el carro, chocamos, nos enfermamos y antes de pasada nos morimos, ponemos el grito en el cielo porque no tenemos para pagar lo que cuesta el bien, la salud o el sepelio. Comprar un seguro no es para usarlo, sino cuando hace falta. Y mire que muchas veces lo necesitamos.

Por eso, qué bueno que desde la Secretaría de Hacienda se haya previsto la fluctuación de precios en el crudo mexicano. Si bien es cierto, Francisco Gil Díaz inició el proceso de comprar coberturas para el petróleo nacional, fue Agustín Carstens el que continuó y lo siguió haciendo mientras estuvo al frente de la dependencia y ahora con Luis Videgaray se mantiene el rumbo.

Imaginar que la extracción y venta de la mezcla mexicana no estuviera asegurada, es para ponernos a llorar.

Más cuando ayer, por ejemplo, el precio del crudo mexicano llegó a los 29.91 dólares por barril, cuando hace 18 meses se vendía en 102. Ni Dios padre salvaría la economía nacional, que si bien ya no está petrolizada sí recibe grandes sumas por impuestos que se aplican a la empresa productiva del Estado.

Hay que aplaudir la visión de quienes han estado en Hacienda. Carstens y Videgaray se llevan las palmas.

E-mail: jesusmicheldir@oem.com.mx