imagotipo

Cayó, ya cayó / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

181 días, 3 mil 344 horas. Ese fue el tiempo de “libertad” de El Chapo Guzmán. Cinco meses y 28 días. A “salto de mata” vivió el criminal número uno, de acuerdo con el FBI y el propio Gobierno mexicano. Tiempo similar de acusaciones, señalamientos, desmoronamiento de estrategias y pérdida de espacios políticos y de confianza para el Gobierno federal.

Sin embargo, aplicando el refrán de que el persevera alcanza, el trabajo de la Armada-Marina de México, a la cabeza del operativo en el que participaron Ejército y Policía Federal, además de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, alcanzó al jefe del cártel de Sinaloa y lo recapturó, después de haberlo tenido a “tiro de pájaro” y se les escapó.

¡Cayó, El Chapo ya cayó!

El primero en dar a conocer la que podrá ser considerada la “noticia del año” fue el propio presidente Peña Nieto en su cuenta de Twi-tter. “Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido”.

Eran las 12:11 cuando el Presidente lo anunció. Y de inmediato, el tuit se convirtió en trending topic. El secretario de Gobernación, cabeza de la Comisión Nacional de Seguridad, fue enterado por el propio Jefe del Ejecutivo, hablaba en la reunión de cónsules. Sin duda, una bocanada de oxígeno para Miguel Ángel Osorio Chong, a quien las oposiciones le pidieron renunciar cuando la fuga ocurrida el 11 de julio pasado.

Para el Gobierno federal es un éxito. Ahora falta saber en dónde será recluido el mago de las fugas. Por lo pronto, cayó, ya cayó.

Twitter: @jesusmichelMx