imagotipo

César Camacho y la Asamblea del PRI

  • José Luis Camacho

Las lecciones del pasado demuestran la facultad de nuestro partido para adaptarse a las variables condiciones del país y también para convertir éstas en punto de partida para lograr condiciones nuevas.

Lic. Jesús Reyes Heroles

El 28 de abril pasado el CEN del PRI, encabezado por Enrique Ochoa Reza, convocó a la militancia a celebrar su Asamblea Nacional XXII, la cual es el órgano máximo de decisión y único facultado para emitir y reformar sus Documentos Básicos.

Estatutariamente se debe convocar cada tres años y en esta ocasión tendrá lugar previo al inicio de proceso de selección de candidatos a diversos cargos de elección popular durante el proceso electoral 2018.

A partir de entonces se han realizado más de tres mil asambleas municipales, estatales, sectoriales y distritales para analizar los cambios que el PRI requiere internamente para hacer frente a los retos que el país tiene en estos momentos. Y para ello más de 365 mil miembros, militantes, cuadros y dirigentes priistas de todo el país han participado postulando ideas claras y propuestas concretas encaminadas a fortalecer al tricolor.

Cuadro destacado del PRI, político sensible, legislador comprometido y hombre de resultados, César Camacho ha pedido a sus correligionarios llegar unidos al próximo 12 de agosto, cuando se realice la Sesión Plenaria y se defina la hoja de ruta que el PRI deberá seguir durante los siguientes años. Ése es el reto.

Debo destacar amable lector que hoy en día el PRI es un partido moderno y de vanguardia, gracias en gran medida a la Asamblea Nacional XXI a la que justamente convocó el doctor César Camacho siendo dirigente nacional. Y es que en ella se dio pauta a las grandes transformaciones que el presidente Enrique Peña Nieto emprendería con el apoyo irrestricto de todo el priismo, como lo fue la reforma energética que ha traído consigo grandes beneficios para el país.

Fue en esa Asamblea que el PRI abrió de par en par sus puertas a la ciudadanía mexicana en general, al permitir que cualquier mexicano en pleno goce de sus derechos políticos pudiera ser postulado por las siglas del PRI a legislador federal, gobernador o jefe de gobierno, lo cual se tradujo en un sólido compromiso del priismo con la ciudadanía.

No obstante, no sucedió así con quien quisiera ser postulado por el tricolor a la Presidencia de la República. Y hoy el PRI se encuentra dialogando y ponderando la posibilidad de concretar esa apertura total.

Mucho se ha dicho si esta propuesta tiene nombre y apellido, pero lo cierto es que cuando se abrió esta posibilidad hace cuatro años no se hizo para un destinatario específico, sino con el objetivo de que el PRI tuviera mayores opciones para postular a auténticos líderes sociales que no militaran en él, pero que comulgaran con su ideología, principios y plan de acción, lo cual se tradujo en una elección triunfadora, como lo fue la intermedia de 2015 que dio al PRI un mayor número de diputados federales, en especial mujeres.

En ese sentido apunta la propuesta que el propio doctor César Camacho ha planteado, la cual deberá ser discutida durante la Mesa de Estatutos que se realizará en el estado de Campeche el 9 y 10 de agosto próximos, en un debate que no tengo duda será visionario y con altura de miras.

Pero no se trata del único cambio que el tricolor se ha planteado, sino que también existe la intención de incluir a más jóvenes, más mujeres y más liderazgos sociales. Como lo ha dicho César Camacho, la inclusión debe ser bandera de todo proceso partidista, y el PRI se ha caracterizado por ello.
camachovargas@prodigy.net.mx

@jlcamachov