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China figura entre los países con alto desarrollo humano

  • Qiu Xiaoqi | Embajador de China en México

  • Qiu Xiaoqui
  • Hace pocos días, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) hizo público el Informe sobre Desarrollo Humano de China 2016. El informe señala que de acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano (IDH), China ya es un país con alto desarrollo humano y uno de los países con progresos más rápidos en esta área en más de 30 años.

El IDH fue elaborado por el PNUD en 1990 y está compuesto por tres parámetros importantes: el PIB per cápita, la esperanza de vida al nacer y la educación. Es un importante indicador que mide el nivel de desarrollo humano al enfatizar que un país no debe enfocarse solamente en su desarrollo económico, sino ha de tomar como objetivo alcanzar un desarrollo integral, protegiendo eficazmente los derechos sociales de todos los miembros de la sociedad como el derecho a la salud y el a la educación. En el periodo comprendido entre los años 1980 y 2014, el IDH de China subió de 0.42 a 0.727, siendo China el único país que logró pasar del grupo de naciones con bajo desarrollo humano al grupo con alto desarrollo humano.

La economía nacional y el nivel de vida de la población china han dado grandes saltos hacia adelante. Desde 1978, año en que China comenzó a aplicar la política de reforma y apertura al exterior, el PIB de China creció 9.8 por ciento anual en promedio, superando en tres veces el promedio mundial en el mismo lapso, para convertirse en la segunda eocnomía mundial. Como consecuencia, las condiciones de vida del pueblo chino ha experimentado una notable mejora. Durante más de tres décadas, gracias a los continuos esfuerzos del Gobierno para combatir la pobreza a través de la adopción de las medidas precisas y el desarrollo de las industrias autóctonas en las zonas pobres, más de 660 millones de chinos se han liberado de la pobreza y la tasa de urbnización asciende a 51.27 por ciento. Además, la población tiene un mejor y más rápido acceso a los servicios de telecomunicaciones. La densidad de telefonía móvil por cada 100 habitantes alcanza 94.5 unidades y el 34.3 por ciento de la población tiene acceso a los servicios de internet. La movilidad es ahora más rápida y cómoda. En 2015, más de 4 mil millones de chinos hicieron turismo interno, mientras 120 millones viajaron al extranjero. La vida material y cultural del pueblo chino alcanzó un nivel sin precedentes.

La reforma sanitaria ha arrojado notorios resultados. La esperanza de vida de la población subió de los 67.9 años en 1981 a los 76.3 en 2015 en comparación con el promedio mundial de los 70, gracias a los éxitos logrados por el país en la construcción del sistema de salud, cuya reforma se ha implementado sin contratiempos y se ha logrado establecer un sistema de seguro médico que beneficia a 95 por ciento de la población. Asimismo, la construcción del sistema sanitario se ha fortalecido constantemente. En 2015, China contaba con 980 mil instituciones de salud y 10 millones 694 mil trabajadores. El programa “China Salud 2020” se está llevando adelante en todos los ámbitos.

El sector educativo ha obtenido enormes avances. En el 2000, China logró generalizar la educación obligatoria de nueve años y erradicar el analfabetismo entre jóvenes y adultos. El año pasado, el número de trabajadores con estudios universitarios llegó a 82 millones. Por una parte, China ha realizado grandes esfuerzos para promover la equidad educativa. La enseñanza obligatoria de nueve años se ha generalizado tanto en las ciudades como en el campo y la escolaridad media de los habitantes de seis años para arriba alcanza 8.9 años. Por otra parte, el país se ha esforzado para impulsar la masificación de la educación superior. Actualmente, la tasa de matrícula en enseñanza superior llega a 25 por ciento y se ha establecido un sistema de asistencia que cubre a 4 millones de universitarios. La educación está ayudando a todos los chinos a hacer realidad su “sueño chino”.

A pesar de dichos éxitos, China enfrenta tareas más arduas. En la próxima etapa, el Gobierno chino adoptará medidas para profundizar la reforma y promover, a través de la innovación del modelo de gestión económica y social, un desarrollo más abierto y más sostenible, a fin de cerrar la brecha de desarrollo entre diferentes regiones y grupos poblacionales, fomentar un desarrollo humano inclusivo y generar mayores beneficios para su pueblo.