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China seguirá siendo ancla de estabilidad y fuente de crecimiento económico mundial / Qiu Xiaoqi

  • Qiu Xiaoqi | Embajador de China en México

La Cuarta Sesión Anual de la Duodécima Asamblea Popular Nacional (Parlamento) de China se inauguró el 5 de marzo en Beijing. El primer ministro Li Keqiang rindió el Informe sobre la Labor del Gobierno, en el cual echó una mirada retrospectiva a los grandes éxitos logrados por el país en el 2015 y estableció claramente los principales objetivos y tareas para el próximo quinquenio y las labores prioritarias para 2016, dando señales positivas de que la segunda economía mundial va avanzando y tiende a mejorar constantemente mientras se mantiene estable, y que China seguirá trabajando de la mano con otros países para buscar conjuntamente el crecimiento y el desarrollo conjunto.

En 2015, China superó múltiples dificultades y logró éxitos extraordinarios. En el contexto de que el crecimiento económico mundial resultó anémico y que las presiones a la baja en la economía china iban aumentando, el Gobierno chino intensificó de forma continua la reforma y la apertura al exterior, redobló esfuerzos para llevar adelante el reajuste estructural de su economía y la innovación y el escalamiento industrial. Entre tanto, prestó la misma atención tanto al desarrollo económico como a la mejora de las condiciones de vida de la población y cosechó buenos resultados. El año pasado, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 6.9 por ciento, para alcanzar cerca de 11 billones de dólares; los ingresos disponibles de la población aumentaron 7.4 por ciento en términos reales; se generaron 13 millones 120 mil empleos adicionales en las zonas urbanas; la producción de cereales reportó un incremento por 12 años consecutivos para llegar a 621 millones de toneladas; el consumo energético por unidad del PIB bajó 5.6 por ciento; la población pobre en las zonas rurales se redujo en 14 millones 420 mil. El reajuste estructural de la economía nacional obtuvo resultados notorios. El sector servicios representó 50.5 por ciento del PIB y el consumo aportó 66.4 por ciento al crecimiento económico. La innovación científica y tecnológica lideró sin cesar la corriente del desarrollo. China consiguió avances sustanciales en las tecnologías para las centrales nucleares de tercera generación. Su primer avión de pasajeros C919 salió de la línea de montaje final y su científica Du Youyou ganó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.

Las metas para 2016 son claras y se avizora un futuro alentador. En dicho informe se establecen los principales objetivos para el nuevo año: el PIB avanzará entre 6.5 y 7 por ciento; el Indicé de Precios al Consumidor (IPC) subirá alrededor de 3 por ciento; se crearán más de 10 millones de puestos de trabajo en las zonas urbanas; la tasa de desempleo urbano se situará por debajo de 4.5 por ciento; las importaciones y exportaciones se recuperarán y tenderán a mejorar; los pagos internacionales del país se mantendrán equilibrados, básicamente; el incremento de los ingresos de la población y el crecimiento económico irán más o menos igualados, y el consumo energético por unidad del PIB disminuirá más de 3.4 por ciento.

A fin de asegurar el cumplimiento de dichos objetivos y lograr un buen inicio para la etapa decisiva de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, el Gobierno chino adoptará ocho medidas que incluyen: estabilizar y perfeccionar sus políticas macroeconómicas, intensificar la reforma estructural del lado de la oferta, explotar a fondo el potencial de la demanda interna, desarrollar aceleradamente la agricultura moderna, impulsar una nueva ronda de apertura en un nivel más alto, reforzar el saneamiento ambiental, garantizar efectivamente la mejora del nivel de vida del pueblo y fortalecer la autoconstrucción del Gobierno.

La visión para el desarrollo en los próximos cinco años es clara y las perspectivas serán muy amplias. El 2016 será el primer año de la ejecución del Décimo Tercer Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico y Social de China. Adhiriéndose a las cinco principales concepciones sobre el desarrollo basado en la innovación, la coordinación, el respeto al medio ambiente, la apertura y el beneficio compartido, el Informe sobre la Labor del Gobierno plantea las metas, tareas e importantes medidas en seis aspectos relevantes para el periodo del Décimo Tercer Plan Quinquenal y traza la hoja de ruta para el desarrollo del país en el próximo lustro.

Primero, mantener un crecimiento económico medio alto y promover un escalamiento industrial hacia la gama media/alta. Si China mantiene un crecimiento económico superior a 6.5 por ciento en promedio anual, su PIB sobrepasará 90 billones de yuanes para 2020, alcanzando así su primera meta centenaria (es decir, para el 2020, cuando el Partido Comunista de China celebre su primer centenario, su PIB y la renta per cápita de su población se duplicarán en comparación con las cifras registradas en 2010), y logrando la optimización y la actualización acelerada de su estructura industrial.

Segundo, reforzar el papel pionero de la innovación para inyectar una gran vitalidad al desarrollo. China realizará esfuerzos para obtener importantes avances rompedores en las investigaciones básicas y las aplicadas y en las áreas de vanguardia estratégicas. La intensidad de inversión en el desarrollo y la investigación llegará a 2.5 por ciento del PIB y la tasa de contribución de los avances científicos y tecnológicos en el crecimiento económico alcanzará 60 por ciento.

Tercero, impulsar un nuevo tipo de urbanización y la modernización agrícola y promover un desarrollo equilibrado entre las zonas urbanas y rurales. Las tasas de urbanización de la población residente y de la empadronada llegarán a 60 y 45 por ciento, respectivamente. China fortalecerá la construcción de importantes infraestructuras. Los ferrocarriles en operación para trenes de alta velocidad medirán 30 mil kilómetros, que cubrirán más de 80 por ciento de las ciudades grandes.

Cuarto, promover los modos de producción y vida ecológicos con miras a mejorar a un ritmo acelerado el medio ambiente. En los próximos cinco años, el consumo de agua y el energético así como las emisiones de dióxido de carbono disminuirán 23, 15 y 18 por ciento, respectivamente. La cobertura forestal alcanzará 23.04 por ciento.

Quinto, profundizar la reforma y la apertura al exterior con objeto de crear un nuevo sistema de desarrollo. China establecerá un sistema moderno de propiedad y trabajará para que las autoridades administrativas ejerzan poderes en el marco de la ley. Aplicará por completo el sistema de gestión basado en el trato nacional previo al acceso al mercado chino más la lista negativa con la finalidad de establecer gradualmente una red de zonas de libre comercio con altos estándares.

Sexto, mejorar de manera ininterrumpida el bienestar social para que todo el pueblo goce de los beneficios del desarrollo. China hará esfuerzos para liberar de la pobreza a los pobres rurales medidos con los estándares vigentes; elaborará una lista nacional de servicios públicos básicos; la escolaridad media de la población económicamente activa aumentará de los 10.23 años a los 10.8; se crearán más de 50 millones de empleos en las ciudades; y la esperanza de vida de la población se elevará un año más.

Dicho informe ha trazado un ambicioso plan para el futuro desarrollo nacional y ha mostrado la sincera voluntad de China de seguir haciendo importantes contribuciones a la prosperidad y el progreso mundiales a través de su propio desarrollo. El informe es un compromiso del Gobierno chino con todo su pueblo y, al mismo tiempo, ha transmitido a la comunidad internacional la energía positiva que es el desarrollo y la estabilidad. China tiene la confianza de continuar desempeñando el importante papel de ser el ancla de estabilidad y la fuente de crecimiento para la economía mundial, aportando mayores contribuciones a la prosperidad y el desarrollo mundiales.