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Ciclo conferencias magistrales

  • Derecho Familiar / Julián Güitrón Fuentevilla

  • “Grandes maestros”
  • “Nueva sistemática para la enseñanza-aprendizaje del Derecho Civil” y “La naturaleza jurídica del Derecho Familiar”

Segunda y última parte

Planteamiento general

Determinar la naturaleza jurídica del Derecho Familiar, en otras palabras, saber qué es el Derecho Familiar, si es que forma parte del Derecho Civil o del privado; o si como algunos autores lo han pretendido, pertenece al Derecho Social y aún otros, en antaño, creían que podía ser Derecho Público; ubicarlo es uno de los propósitos de esta investigación. Por la tradición milenaria, si nos remontáramos hasta el antiguo derecho romano, podríamos afirmar que cuando en aquella época solo se hablaba del Ius Civile o Ius Commune, el Derecho Civil, el común, el derecho del pueblo romano, todo se conjuntaba dentro de este concepto e incluso se llegó a caracterizar como el derecho común, a diferencia del derecho de gente o extranjero, que en determinadas circunstancias y épocas fueron normas aplicables, no a los ciudadanos romanos, sino a los que llegaban a esa ciudad y que tenían necesidad de realizar determinados actos o hechos jurídicos, y de ahí que se tuvieran que crear normas jurídicas que regularan las relaciones de esos grupos foráneos.

¿Qué significan las palabras naturaleza jurídica?

Es saber qué es una cosa, un concepto en Derecho. Para dejar clara la posición de si el Derecho Familiar es parte o no del civil debemos precisar que la teoría de la naturaleza jurídica permite, en cualquier rama del derecho respecto a sus instituciones, ubicarlas con precisión en el campo jurídico correspondiente. Es decir, si nos preguntáramos cuál es la naturaleza jurídica del Derecho Penal, la respuesta categórica es que pertenece al Derecho Público, atendiendo fundamentalmente a sus características, a los valores que protege y, sobre todo, por ser un derecho punitivo no puede dejarse al libre arbitrio de quienes en un momento dado, sean sujetos activos o pasivos de un delito, plantean o proponen soluciones basadas en la autonomía de la voluntad; es decir, que las penas o los castigos quedaran a la opinión de las víctimas o victimarios de un delito. Con el mismo tono, si quisiéramos saber cuál es la naturaleza jurídica del “nasciturus”, es decir, el concebido no nacido, deberíamos determinar si, en primer lugar, se habla del objeto que está en el seno materno y que para los efectos declarados en el Código Civil de la Ciudad de México —artículos 22 y 337— para ser persona debe nacer viva y viable; en ese caso, desde la época de la concepción hasta la del nacimiento, retroactivamente, estaríamos aceptando lo que la ley ordena, el objeto de protección jurídica, que es un sujeto de derecho y así lo fue durante los nueve meses de la concepción. Esto es, la naturaleza jurídica del “nasciturus”, como concebido; empero, en el mismo supuesto, si el sujeto concebido, al término de los nueve meses, nace muerto, retroactivamente no fue persona en derecho por haber carecido de la viveza y viabilidad. Incluso, se otorgará por un mero formulismo, un acta de defunción y no de nacimiento porque ese producto jurídicamente nunca fue sujeto de derecho. Para ser más claros, en lo referente a la naturaleza jurídica, en el primer supuesto en el del “nasciturus”, que nace vivo y viable, si al día siguiente o en un breve lapso muriera, se tendrían que otorgar dos actas de estado civil; la primera, cuando nació, que lo convirtió en persona jurídica física, y la segunda, de defunción, porque ese ser que estaba vivo, al morir se le debe otorgar ésta.

¿Cuál es la naturaleza jurídica del Derecho Familiar?

Atendiendo a los ejemplos anteriores, que podrían abundar, si dijéramos qué es en derecho un muerto, ¿Es igual que una persona viva? El derecho da una respuesta: el muerto es una cosa y la persona es un sujeto de derecho. Su naturaleza jurídica cambia porque el derecho determina lo que cada acto, institución o hecho es en la ciencia jurídica. Más hipótesis. Si habláramos de un concubinato, tendríamos que calificarlo de hecho jurídico y, en ningún supuesto, acto jurídico, lo que sí ocurre con el matrimonio porque éste surge cuando dos personas manifiestan su voluntad expresa para crear, transmitir, modificar o extinguir derechos, deberes y obligaciones por su voluntad, la cual es recogida por el derecho y al sancionarla les impone, no deja al arbitrio de los cónyuges, el cumplimiento de los deberes y todo lo que implica el acto jurídico matrimonio. En cambio, el concubinato es un hecho jurídico, los concubinos no acuden al juez del Registro Civil, no existe solemnidad alguna en su unión y por cuestiones de orden público —artículos 138 Ter, Quáter, Quintus y Sextus del Código Civil de la Ciudad de México— la ley les impone la obligación de otorgarse alimentos, da reglas especiales de sucesión legítima, da derecho a reclamarse alimentos, si se necesitan, por el número de años que hubiera durado el concubinato al disolverse éste. Incluso, a diferencia del acto jurídico matrimonio, en el hecho jurídico concubinato no se requiere la intervención del Estado para que nazca o para que se disuelva esta unión; lo cual es imprescindible para que haya matrimonio y, en consecuencia, divorcio. Ante los planteamientos anteriores y las alternativas de solución, nuestra respuesta, basada en la ciencia del derecho, es que el Derecho Familiar no forma parte del civil, ni del privado, sino que es un tercer género, al lado del Derecho Público y del Derecho Privado.

RAZONAMIENTOS JURÍDICOS

Es importante para los estudiosos del derecho entender la expresión naturaleza jurídica. De ella se derivan circunstancias y situaciones que nos permiten ubicar con exactitud la rama jurídica a la cual pertenecen las instituciones en estudio, determinar sus obligaciones y derechos, saber qué elementos deben reunir y, sobre todo, lo que a esa institución le corresponde, según sus características. Lo que es en derecho. Naturaleza jurídica significa ubicar en la ciencia del derecho el acto jurídico, el contrato, la institución, la situación a la que nos estamos refiriendo. Naturaleza jurídica es lo primordial de cada institución, lo que no requiere artificios ni mezclas en su integridad. Es la esencia de cada figura jurídica. Origen de las instituciones legales, según sus notas propias; verbigracia, la naturaleza jurídica del divorcio es la ruptura del vínculo matrimonial, decretada por un juez familiar o un juez del Registro Civil —según el Código Civil para la Ciudad de México— dejando a los cónyuges en aptitud de contraer un nuevo matrimonio. Más todavía, ¿cuál es la naturaleza jurídica de la tutela? Es una carga de orden público impuesta por la ley o por disposición del juez. ¿Y cuál es la naturaleza jurídica de la compraventa? La de ser un contrato traslativo de dominio. Si no supiéramos qué significa la expresión naturaleza jurídica en general, probablemente diríamos que la tutela es un contrato o que la compraventa transmite gratuitamente la propiedad de una cosa.
TODO EL DERECHO FAMILIAR ES DE ORDEN PÚBLICO E INTERÉS SOCIAL

Ahondemos en este tema. ¿Cuál es la naturaleza jurídica de la patria potestad? Es un derecho-deber derivado de la filiación; es de orden público e impuesto por la ley. Si no determináramos cuál es la naturaleza jurídica de la patria potestad, podríamos equivocarnos y decir que es un convenio entre el padre y los hijos; quizá cometeríamos el error de aceptar que un hermano o un pariente, que no fueran los abuelos maternos o paternos, pudieran ser titulares de la patria potestad. No debe quedar duda de que cuando decimos naturaleza jurídica, queremos destacar lo que cada figura es en la sistemática del derecho. Metafóricamente hablando, ¿en qué cajón del escritorio debemos ubicar a esa institución? Ejemplifiquemos con un contrato de compraventa, cuya naturaleza jurídica es la de un contrato traslativo de dominio. ¿Podría algún jurista afirmar y sostener que el tiempo compartido tiene como naturaleza jurídica ser un contrato de compraventa? ¿El tiempo es un objeto que puede ser materia de un contrato traslativo de dominio? ¿Es posible física, jurídica y comercialmente? ¿Se puede acudir a una tienda y comprar tiempo? ¿Se puede comprar tiempo y compartirlo? ¿Será necesario para no cometer más errores de los que ya existen determinar cuál es la naturaleza jurídica del tiempo compartido y de ahí derivar su concepto, sus elementos, las obligaciones y derechos de los sujetos que participan en ese contrato? ¿Cuál es la naturaleza jurídica del matrimonio? ¿Habrá hoy en día quien afirme que es un contrato? ¿Debe, para que haya contrato de matrimonio, tener elementos esenciales y de validez? ¿Pueden haber, siguiendo esa teoría del siglo antepasado, matrimonios inexistentes y aceptar la “contradictio in adiecto” de “un acto jurídico inexistente”? ¿Cuál es el objeto del matrimonio? ¿Existe en el comercio, es determinado o determinable, existe físicamente, qué pasa si esos elementos de un contrato común y corriente, que algunos pretenden imputárselos al matrimonio, no se dan? ¿No habrá matrimonio? ¿Qué hay cuando una pareja se casa en artículo de muerte? ¿No hay matrimonio? ¿Qué ocurre si una pareja contrae matrimonio y en la propia oficialía del Registro Civil —para nosotros del Estado Familiar—surge una desavenencia, se pelean y cada quien regresa a su domicilio y no vuelven a verse en los próximos 30 o 40 años? ¿Hay matrimonio?, ¿cuál es la naturaleza jurídica del matrimonio?
¿USTED COMO JURISTA CONOCE LA ESENCIA DE LA TEORÍA GENERAL DE LA NATURALEZA JURÍDICA?

Para nosotros es premisa fundamental determinar qué es naturaleza jurídica. Ella va a quitarnos las vendas de la ignorancia, va a darnos elementos científicos, intelectuales, juicios valorativos, para no hacer afirmaciones temerarias o audaces, sino razonadas, que nos permitan sostener con simpleza y sencillez las respuestas que el mundo jurídico tan complejo demanda. Qué importante es que un estudiante, que un estudioso, que un jurista, ante la interrogante de cuál es la naturaleza jurídica del nombre de una persona jurídica física, nos conteste sin ambages y sin titubeos; es un atributo de la persona, algo inmanente a ella. Con lo que nace, y no simplemente decir, el nombre es algo que caracteriza a la persona, que la individualiza; por ello, si razonamos juntos, llegaremos a la misma conclusión: es fundamental, esencial, que cualquier estudioso del derecho, sea familiar, civil, penal, fiscal, agrario, nos dé una respuesta jurídica, científica, no lo que cree o lo que puede derivarse de no saber, que finalmente viene a exhibir una ignorancia crasa, cuando no podemos categórica y sólidamente responder con una afirmación contundente que la naturaleza jurídica es una institución, es ésta o aquella. Por eso nuestro interés de ahondar en el concepto, naturaleza jurídica en general, para después llevarlo a la esencia de esta investigación.

TESIS DE JULIÁN GÜITRÓN FUENTEVILLA

Como síntesis de nuestras propias reflexiones, para hablar de esta naturaleza jurídica del Derecho Familiar debemos subrayar específicamente que no se le aplican las teorías en que se apoya el Derecho Civil, como son la autonomía de la voluntad, la de la exteriorización de la voluntad, la representación, el mandato, el poder, las modalidades del acto jurídico, la renuncia a los derechos privados, la enajenación, cesión, comercialización, venta, compra, etc.
LA INEXISTENCIA JURÍDICA NO TIENE CABIDA EN EL DERECHO FAMILIAR

La teoría de las nulidades del Derecho Civil, como la inexistencia, la nulidad absoluta o la relativa, la no intervención del Estado en relaciones particulares y que sí es vigente en el Derecho Familiar. La ley regula la relación familiar, no la voluntad particular, así se determina el contenido de las potestades en el Derecho Familiar en relación con los hijos y a los cónyuges y en el privado es la voluntad particular la que manda. En cuanto a los efectos de los actos del Derecho Familiar, éstos surgen aún en contra de la voluntad de sus autores, como ocurre en la filiación, en el matrimonio, en los testamentos, en los intestados, en la tutela, en la adopción. El familiar es distinto al civil porque los actos de aquel exigen certeza y duración, en ellos interviene el poder público, que no tolera limitaciones provenientes de los particulares. La voluntad privada es impotente por sí sola para crear la relación familiar, que es distinta a todas las demás. La teoría de la prescripción, como lo dijimos anteriormente, no se aplica al Derecho Familiar, incluso si los deberes familiares se abandonan, no se cumplen o se ejercen mal, se pierden como sanción y no se adquieren como derecho.

No se aplican al Derecho Familiar patrimonial las teorías del patrimonio de derecho común, en explotación, en liquidación, etc.; por ejemplo, el patrimonio de familia, la sociedad conyugal, la de gananciales, la separación de bienes, los alimentos o las pensiones. Asimismo, las constituciones políticas de la mayor parte de los países del mundo incluyen normas de Derecho Familiar, que no son del civil y que son declaraciones y garantías específicas a favor de la familia.
EL MATRIMONIO ES UN ACTO JURÍDICO PLURILATERAL SOLEMNE; NO UN CONTRATO

Estamos en presencia de un descubrimiento científico que va a revolucionar el estudio del Derecho Civil y del familiar. ¿Podrá alguien iuris tantum que sepa Derecho Civil imponerle al matrimonio término, condición suspensiva o resolutoria, que los cónyuges pacten lo que quieran de una teoría de la voluntad, que le apliquen la inexistencia o la nulidad absoluta al matrimonio putativo, para destruir a los hijos, porque así lo autoriza una sentencia? ¿Podrá adquirirse el estado familiar de casado por el simple transcurso del tiempo, sin haber contraído matrimonio? ¿Será factible ceder a un hermano la patria potestad de un hijo? ¿Enajenar o vender el estado familiar de viudo, divorciado o casado?
EL DERECHO FAMILIAR IMPONE DEBERES JURÍDICOS UNILATERALES; NO OBLIGACIONES CIVILES

¿Será posible que al no cumplir con las obligaciones en un matrimonio surja como fuente de éstas el hecho jurídico ilícito y darles a las víctimas derechos como la acción pauliana o la acción contra la simulación? ¿Podrá renunciarse a un hijo y a la filiación que nos une con éste?, o el hijo, porque no le parezcan sus padres, ¿podrá renunciar a su calidad como tal y dejar de ser hijo por su simple voluntad? ¿Podrá una pareja casada, de acuerdo con la ley familiar, que ha vivido separada durante 30 años, sin haber intentado el divorcio y lograrlo, argumentar que ha operado la prescripción extintiva o liberatoria y que ya no poseen el estado familiar de casados? El Derecho Familiar es independiente y autónomo del civil y del privado porque no se le aplican las teorías ni los principios del Derecho Civil al familiar. Por ello, de forma rotunda, afirmamos que el Derecho Familiar es un tercer género al lado del público y el privado.
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