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Cinco cosas / Federico Ling Sanz Cerrada

  • Federico Ling Sanz

Corre la leyenda y dice que Warren Buffet, uno de los hombres más ricos del mundo estaba viajando en su avión propio, cuando de pronto le preguntó al piloto cuáles eran las prioridades de su vida. El piloto se quedó pensando y entonces, el millonario le dijo: “escribe en esta hoja las 25 cosas más importantes para ti, en tu vida”. El piloto hizo lo que le fue indicado, y después, Buffet le pidió que escogiera las cinco cosas más importantes. El piloto escogió entonces esas cinco cosas en las que tendría que concentrarse, por encima de las demás. El piloto creyó haber aprendido la lección, y le dijo al millonario que le daría importancia a esas cinco cosas, y que en segundo plano, atendería las otras veinte. El millonario le contestó que no. Que lo que tenía que hacer era eliminar de su mente las otras 20 cosas y concentrarse en las cinco más importantes, porque de otra manera, las 20 restantes serían esfuerzos totalmente desperdiciados y perdidos.

En lo personal, no recuerdo donde leí esta historia (alguien la publicó en algún lado). Quizá hasta podría no ser cierta y ser solamente un relato fantasioso. Pero independientemente de si lo es o no, creo que la moraleja es cierta (además, resulta complejo que un piloto – en pleno vuelo – se ponga a pensar y escribir sobre sus prioridades en la vida). El problema central es la enseñanza sobre cómo concentrar los esfuerzos para tener éxito. Y veámoslo primero desde la óptica personal: si alguien quiere dejar de fumar, bajar de peso, aceptar un segundo trabajo y tener hijos, todo ello al mismo tiempo, lo más probable es que fracase en las cuatro cosas. En cambio, si primero se propone bajar de peso, y una vez que consiguió este objetivo deja de fumar, y después acepta un segundo trabajo, creo que tendría más oportunidades de conseguir sus objetivos. Es decir, los esfuerzos también tienen límites y hay que ser capaces de actuar inteligentemente para lograr lo que se quiere.

Si esto pasa en el plano personal, también sucede en el ámbito familiar: los esfuerzos multitudinarios no son la mejor opción para lograr los objetivos que todos buscan. Además, se corre el riesgo que cada quien ponga más empeño en una cosa más que en otra, sobre todo si no hay consenso sobre a qué se le dará prioridad. Las familias tienen que negociar y acordar a qué le darán importancia. Y por el momento, tendrían que olvidarse del resto para avanzar sus temas.

Resulta entonces lógico que este fenómeno se replique en el ámbito social y político. Los países también necesitan hacer su lista de 25 cosas y escoger las cinco más importantes, para olvidarnos de las otras 20, por un momento. Hago la aclaración que este análisis puede ser simplista en muchos sentidos, pero lo que queremos destacar es precisamente la importancia de focalizar los esfuerzos. Luego entonces, si un país quiere ser exitoso, tendrá que escoger las cinco prioridades que considere apropiadas y trabajar incesantemente para conseguirlo, y “olvidarse” de las otras 20. Solamente así podrá asegurar que las cosas estén bien hechas. En México, el refrán diría: “el que mucho abarca, poco aprieta”. Es el mismo principio, pero dicho de otro modo. Lo que tenemos que discutir ahora es cuáles son las cinco prioridades en las que el país se concentrará. No lo sé, pero imagino que girarán en torno a empleo, reducción de violencia, educación, etc. Ya con eso nos damos por bien servidos: En el fondo estoy convencido que si logramos hacer bien las cinco cosas más importantes, lo demás –como dice la Biblia– vendrá por añadidura.
www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y Medios de Información