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Ciudadanía en México / José Roberto Ruiz Saldaña

  • José Roberto Ruíz Saldaña

El Instituto Nacional Electoral y El Colegio de México realizaron un estudio complementario al “Informe País sobre la Calidad de la Ciudadanía en México”, en el cual se profundiza sobre las razones por las cuales los mexicanos participan tan poco en actividades distintas del voto y están sumamente desvinculados de la idea de participación, organización colectiva y ejercicio de derechos.

Sin duda, la obra “Ciudadanía en México ¿Ciudadanía activa?”, será un importante documento para orientarnos sobre el rumbo que debemos emprender para darle calidad a nuestra democracia. Su conclusión es contundente: “no podemos afirmar que los mexicanos sean ciudadanos activos, más bien, podemos decir que son ciudadanos generalmente pasivos y reactivos. Participan preferentemente por razones altruistas y de manera coyuntural e individual”.

En efecto, uno de los hallazgos es que dos actividades que implican trabajar de manera organizada con otras personas son las menos importantes cuando tuvieron que responder qué hace a un buen ciudadano en México. Asimismo, se puede observar que la mayor incidencia de participación está en actividades no políticas toda vez que, ante la petición a los entrevistados para que dijeran si en los últimos doce meses habían participado en alguna actividad, contestaron mayormente que realizaron trabajos de voluntariado, como limpiar las calles o pintar aceras, así como que participaron en la organización de alguna festividad de su comunidad. En contraste, en las formas de participación netamente políticas, las actividades más frecuentes se reducen a leer o compartir información política por redes sociales y colaborar en las actividades de algún partido político.

Las razones que explican por qué el ciudadano no ha participado están, en primer lugar, en que sostienen que no hay interés de otras personas, no le interesa o bien, toma mucho tiempo. Un área de oportunidad está en que veinte por ciento respondió que no cree tener los conocimientos necesarios para hacerlo, que su opinión no es importante o que no sabe a qué funcionario acudir.

Como la identidad partidista sirve a que los ciudadanos se acerquen a la política, el estudio también profundizó sobre la vinculación de aquellos con los partidos políticos. Este apartado representará un insumo importante para los institutos políticos si desean indagar sobre dimensiones de su actual crisis de confianza. Así, por ejemplo, la respuesta más mencionada por los ciudadanos -con treinta y nueve por ciento- ante la pregunta sobre qué le molesta más de los partidos políticos fue que no cumplan sus promesas. Finalmente, el estudio analiza distintos tipos de confianza, la cual es fundamental para mejorar la participación y calidad de nuestra democracia. Si los ciudadanos no confían, por ejemplo, en las instituciones o autoridades gubernamentales, no ponen atención en asuntos que importan.

Mucho queda por aprovechar este y otros estudios sobre la ciudadanía en México. Me parece que el diagnóstico es claro y quizá suficiente; lo que falta es voluntad política para construirla.

Consejero electoral del INE.

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx