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Clara Janés Nadal a la RAE | Profesión escritora | Andrea Balanzario

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Recientemente elegida para ocupar la letra “U” en la Real Academia Española. Es la décima académica en trescientos años (como si solo los hombres hablaran español… en fin…). En la mencionada academia hay 46 sillones; después de la muerte de Ana María Matute solo seis mujeres Carmen Iglesias, Margarita Salas, Inés Fernández Ordóñez, Soledad Puértolas, Carme Riera y Aurora Egido; pero es mi intención distraerte con cifras misóginas sino con la obra de quien lleva en los apellidos el destino: Clara Janés Nadal.

Hija de…

José o Josep Janés, fundador de la editorial Janés, que luego se asociaría con Plaza, para crear el sello Plaza y Janés. No encuentro el nombre de su madre, porque debió tener una y con otro apellido muy literario: Nadal… el caso es que Clara Janés Nadal creció rodeada de libros, ella asegura fueron unos 25,000 libros los que acompañaron su infancia y adolescencia. No podía ser otra cosa más que poeta, ensayista, traductora y narradora, cuya obra es reconocida con doce premios y reconocimientos. Clara Janés es poco conocida en México, pero sus libros sí se consiguen acá; supe de ella por un libro espectacular: Guarda la casa y cierra la boca, editado por Siruela. Este ensayo desmiente a fray Luis de León, quien escribió “Porque así como la naturaleza hizo a las mujeres para que, encerradas, guardasen la casa, así las obligó a que cerrasen la boca”. De este fragmento, quiso el azar que Clara Janés encontrará el título:

Guardar la casa y cerrar la boca

Esta poeta, quien ha dedicado gran parte de su obra e investigaciones a las diversas expresiones del talento femenino, no solo en la literatura, sino también en la ciencia y en otras áreas de conocimiento, nos ofrece en este libro un interesante recorrido por distintas culturas y periodos de la historia a través de las principales obras literarias de mujeres que encontraron en las letras la forma idónea para manifestar su sensibilidad y talento.

soc-escritora

Tras reunir los poemas de las primeras poetisas en lengua castellana y estudiar la creación de las arábigo andaluzas y las afganas, la autora nos desvela en esta obra numerosas sorpresas. Un ejemplo: la paradoja de que el primer escritor de nombre conocido sea la sacerdotisa acadia Enheduanna y de que, durante muchos siglos, en Extremo Oriente la cultura se reservara para las cortesanas mientras a la mujer sencilla se le enseñaba lo imprescindible para comprender las normas de conducta que se consideraban propias de su sexo. Clara Janés nos descubre también que, según la situación social de la mujer en distintos lugares y épocas, la libertad podía hallarse en el encierro (las monjas) y la esclavitud en la alcurnia (las reinas) y que, en contra de lo que afirmó Simone de Beauvoir, hubo muchas mujeres guerreras, incluso órdenes de caballería femeninas.

María Zambrano. Desde la sombra llameante

Cuando Clara Janés conoce a María Zambrano, había ya reflexionado mucho sobre estas cuestiones y se siente afianzada e impulsada a profundizar. Resultado de sus conversaciones  y lecturas son los textos recogidos en este libro. María Zambrano (1904-1991) se plantea desde sus primeros escritos la relación entre filosofía y poesía, consolidando, junto al concepto de “razón vital”, de Ortega y Gasset, el de “razón poética”. A través de su aproximación a la expresión lírica y la mística, la pensadora hace tomar cuerpo en el texto a las palabras de Wittgenstein: «la filosofía no es una doctrina, sino una actividad». En efecto, su escritura se constituye en un ente vivo y en movimiento. Ese carácter autogenésico se debe a las captaciones de la “razón poética”, que abarcan la rebeldía humana, la ebriedad ritual, los vislumbres del misterio y la disposición a transmitir el secreto y, por tanto, la voz y la palabra encarnada, unidas a la música, que, nos dice, es “la que vence al silencio antes que el logos”.

-Lee a Clara Janés

Tiene casi sesenta títulos publicados de los géneros que trabaja. Es urgente que las mujeres tomen la palabra, escriban y nos leamos… 
¿no crees?

/arm