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  • ¡Clic!: Guadalupe Vergara

Una vez más Beto Estévez nos deleitó con su tradicional paella

Superando como en cada ocasión los pronósticos, este caballero de tiempo completo, del que disfruto su carisma, gentileza, hospitalidad y alegría, ofreció como siempre “antes de las lluvias”, su esperada paella… ¡la paella!. Agasajo para los sentidos en un ambiente fraternal y festivo, el sello del grupo de amigos que gozan al máximo experiencias, viajes y aficiones. El mejor chef, desde la selección de los ingredientes de tan suculento platillo ibérico, del que cada quien tiene “la mejor receta”. Ninguna como ésta, la de Beto Estévez cada vez diferente, alguno dominante, ahora con los calamares y la propia sazón del cocinero. Personaje culto, creativo, exitoso en todo lo que emprende, comparte su afición al flamenco como la gastronomía, siempre optimista.

COMO ES OBVIO SE HABLÓ DE TOROS

Tema que saturó las redes sobre las efemérides recopiladas por el colega Jorge Raúl Nacif, del pasado mes de mayo, sobre todo el lunes 22 que en 1972 Curro Rivera en la Plaza de Las Ventas, durante la Feria de San Isidro, salió por la Puerta Grande en hombros con ¡cuatro orejas! De los toros de Atanasio Fernández: 2 de Cigarrero y 2 de Pitito. Todo un hito en la historia de la plaza y de nuestra indiscutible figura, Curro Rivera… Un año antes, 1971 don Luis Barroso Barona cubrió de gloria la cabaña mexicana en ese mismo ruedo de Las Ventas, catedral del toreo mundial, con sus toros y hierro, Mimiahuapam, donde sobresalió el extraordinario cuarto Amistoso que fue de vuelta al ruedo y el público de pie. Toros que pastaron en los Alburejos de don Álvaro Domecq y Díez. Victoriano Valencia, Antonio Lomelín le cortó una oreja a Cariñoso y José Luis Parada completaron el cartel… También Eulalio López Zotoluco, cortó una oreja el 22 de mayo a un toro del Puerto de San Lorenzo alternando con Enrique Ponce y Manuel Caballero, este maestro mexicano se retiró la temporada pasada en pleno uso de facultades físicas y mentales. Toreó la camada completa de Miuras una de sus temporadas en España, una proeza…

YA ENTRADOS EN GASTOS BRINDAMOS POR EL MAESTRO ENRIQUE PONCE

Este torero valenciano abrió la Puerta Grande por cuarta vez, de la Plaza de Las Ventas de Madrid, después de 15 años. Al terminar la corrida 23 de San Isidro 2017. Su tercera salida en hombros fue en 2002. Es la cuarta ocasión que lo logra a lo largo de sus 28 años de torero con alternativa. Este maestro salió 25 años después de haber cruzado la primera vez en hombros esta puerta con la que sueñan todos los toreros. Una tarde para recordar hasta para los que la vimos por la TV. Madrid se entregó si reservas al valenciano. Al unísono el coro ¡torero, torero! Fue sacado en hombros por los aficionados y toreros, uno de ellos Javier Conde, su compadre, con los costaleros y la guardia civil se abrieron paso entre la mar de gente rendida a los pies de Enrique Ponce, que trataba de tocarlo y hasta de llevarse una reliquia, un recuerdo de este torero histórico. Se habían deleitado con los lances y el juego de sus muñecas, quietud y disfrute, temple, suavidad y mando a los toros de Domingo Hernández. No se puede torear con más naturalidad…

LARGA Y DIVERTIDA SOBREMESA

Ya desde la entrada con aperitivos y botanas donde no faltan el chorizo a la sidra, pulpo a la gallega, tortilla de patatas en esta ocasión con su orgulloso junior, Beto Estévez con enorme entusiasmo prepara el platillo estrella. Entretanto Marilú Aparicio, su guapa compañera de vida acompaña y recibe a los invitados donde todos participan al compás de la guitarra de Lucio Rodríguez. Víctor y Sonia Basaguren, Geles y José María Basaguren, Javier y Mari Flor Camarena, Olga Estévez, Lulina Gómez, Marisa Merodio, Carlos García y Ana Mari, Indalecio y Doris Gómez. Él se lució con Háblame de amor marinero; Dulce Navarro, Ana Villaseñor, Martha Velázquez, Tere Martínez, y.. todo el mundo al ruedo con divertidos cuplés, fandangos y sevillanas, como Rafael Rojas, su guitara, cante y en los bailes con Eva Morillas se discutieron con los cuatro tiempos, salero y arte. Ella ahora con Rafael Gómez, presidente de la Casa de Andalucía en México, organiza eventos de categoría. Fiesta que llegó a su máximo inigualable, ambiente al compas de orujos, anises y caldos de etiquetas españolas y como siempre decimos al despedirnos ¡mejor imposible! Esperaremos impacientes la próxima paella con nuestro querido Beto Estévez… Nos veremos más tarde… Que el cielo los juzgue…