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Como director opino ESTO

  • Como director opino ESTO: Salvador Aguilera

Vaya lección la que Chivas le ha dado a los directivos del futbol mexicano. En una Liga MX plagada de jugadores no nacidos en nuestro país, un equipo de puros mexicanos consiguió un doblete histórico.

Hacía tiempo que el Guadalajara no se coronaba en el balompié nacional y cuando esto sucede, todo se mueve, por lo que significa el Rebaño Sagrado. El mensaje de confiar en el jugador mexicano está claro, el asunto aquí es que no era necesario tener la presión de la regla 10/8 para pelearle a equipos como Tigres, poderosos en todo aspecto. Ojalá que a partir de ahora, el futbolista mexicano tenga más oportunidades, pero que al mismo tiempo también exista más conciencia de la responsabilidad que tienen de hacer trascender al balompié mexicano.

Lo habíamos comentado, Chivas no podía ser visto como víctima por la entrega y el orgullo que había mostrado; además de la responsabilidad y exigencia que tiene como equipo grande del futbol mexicano.

Dicen que 40 millones de mexicanos están contentos hoy. No sé si sean más o menos, pero un grande volvió a presumir su grandeza con un doblete increíble, de la mano de un técnico argentino que antes de ser campeón logró algo más difícil: llevar una buena relación con Jorge Vergara, directivo polémico y acostumbrado a cambiar directores técnicos.

Bien lo dijo el dueño del Rebaño Sagrado, quedaron atrás muchos años difíciles y se abre una nueva época para los rojiblancos.

Del otro lado, no hubo bicampeonato para Tigres y sí otra final para el equipo del “Tuca” Ferretti, para quien sin duda es un fracaso lo ocurrido, a pesar de que en diciembre pasado celebraba un campeonato frente al América.

Fue una gran final, digna, emocionante y con su dosis de polémica. El arbitraje de Luis Enrique Santander no fue el mejor. Quedó duda en esa agónica jugada en la que parece que hay un penalti contra Chivas. Para mi gusto sí lo fue, pero con todo y eso, Chivas es un gran campeón del futbol mexicano.