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¿Cómo movernos? / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

¿Alguien habrá pensado que al dejar de circular 2 millones de autos diariamente habrá cuando menos 2 millones de personas que requerirán transportarse? Porque las medidas anunciadas por la Comisión Ambiental de la Megalópolis solamente indican la restricción para que los automotores dejen de circular todos los días sin importar si son nuevos y cuentan con hologramas 0, 00, 1 y 2, pero no ofrece la alternativa para ofrecer movilidad a quienes deben ir a trabajar, a estudiar, a enseñar, a vender sus productos, etcétera.

Si algo falla en la Megalópolis es el transporte público. En las llamadas horas pico, que son en las que deben viajar quienes deben llegar al trabajo, pasan convoyes del Metro, Metrobús, autobuses de la RTP y Microbuses “hasta el tope” y con pasajeros que van de “mosca”. En el Metro se empujan para lograr el acceso a un vagón. Pasa lo mismo en el resto de unidades del transporte público. Y del privado, qué decir: taxis desvencijados, pirata y de lujo con tarifas que solamente podrán pagar los que dejen los BMW y los Mercedes en los estacionamientos de sus residencias.

¿Cómo nos moveremos en las mañanas, a la hora de la comida y de regreso a casa? Nadie informó si las autoridades que conforman la Megalópolis hablaron con los empresarios, los industriales, los comerciantes para llegar a acuerdos que permitan la llegada tarde a los trabajos sin rescindir los contratos.

Y no me opongo a que dejen de circular 2 millones de autos diariamente. Solamente pido que haya forma de trasladarme de un lugar a otro.