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Con 67 mil mdd anuales se erradicaría el hambre en 2030: FAO

  • Jorge Sandoval

Jorge Sandoval / El Sol de México

Corresponsal
ROMA, Italia. (OEM-Informex).- Serían suficientes 67 mil millones de dólares anuales en suplementos de ingresos, aportados en su mayoría por los programas de protección social, para poder erradicar el hambre en 2030. Esto supone menos del 0.10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Lo afirma la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Efectivamente, el organismo subraya que una real cobertura social a los pobres de las zonas rurales representa una de las concretas recetas para erradicar el hambre en el mundo, un flagelo que dura desde hace siglos y que, no obstante las intenciones de los gobernantes del planeta, sigue azotando a mas de 800 millones de seres humanos. La constatación de que la protección social se está convirtiendo en una herramienta fundamental en la lucha contra el hambre y la desnutrición fue subrayada ayer por la FAO, agregándola significativamente al combate tradicional contra el hambre.

El informe de la FAO a este respecto, presentado ayer, sintetiza que en los países pobres los programas de protección social –como las transferencias de efectivo, la alimentación escolar y las obras públicas- son una forma económica de proporcionar a las personas vulnerables la oportunidad de salir de la pobreza extrema y el hambre, y mejorar, por lo tanto, la salud, educación y oportunidades en la vida de la población infantil.

Estos programas ayudan actualmente a dos mil 100 millones de personas en los países en desarrollo, incluyendo mantener a 150 millones de ellas al margen de la pobreza extrema.

Como afirmó el director general de la FAO, José Graziano Da Silva, “los programas de protección social permiten a las familias tener acceso a más alimentos, a menudo los que ellos mismos cultivan, y obtiene también que sus dietas sean más variadas y saludables. Al mismo tiempo, -subrayó Da Silva- tienen efectos positivos en la nutrición materna y del lactante, reducir el trabajo infantil y aumentar la asistencia a la escuela, todo lo cual aumenta la productividad”.

Tan solo alrededor de un tercio de las personas más pobres del mundo –subraya el Informe de la FAO- están cubiertas por algún tipo de protección social.

Por otra parte, existen al menos 145 países que ofrecen actualmente alguna forma de asistencia social, incluyendo las transferencias en efectivo incondicionadas –es decir, subvenciones a fondo perdido para los beneficiarios.

Los sistemas de protección social –subraya la FAO- también pueden lograr transformaciones. Es decir, un programa bien diseñado, por ejemplo, en Bangladesh, proporcionó a mujeres rurales pobres ganado y otros activos productivos, así como un sueldo mensual para cubrir el periodo hasta que los beneficiarios fueron capaces de obtener ingresos adicionales.

La FAO puntualizó de todos modos que la protección social, por sí sola, no puede erradicar de manera sostenible el hambre y la pobreza rural. Por lo tanto, se destaca la importancia de combinar y coordinar las inversiones no solo públicas sino también privadas en los sectores productivos de la agricultura y el desarrollo rural. Se verá.