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Con valor y con verdad

  • Gustavo Rentería

Senador Ávila y secretario Calzada

Lo que más enoja a los mexicanos es la maldita impunidad que nos corroe; y lo que más nos lastima, es la terrible corrupción que galopa sin temor, que según los especialistas asciende a 347 mil millones de pesos anuales.

Aquí matan a un candidato a la presidencia de la República, los alcaldes y gobernadores hipotecan sus municipios y Estados hasta por 30 años, y algunos funcionarios, con un humilde paso de un trienio en el poder, aseguran el futuro de sus siguientes generaciones, y no pasa nada.

Aquí, mientras 70 millones viven al día, y 40 sobreviven en pobreza extrema, se siguen haciendo unos vulgares negocios.

Por todo lo anterior, urge un nuevo modelo de transparencia y anticorrupción; desgraciadamente no salió en el pasado periodo ordinario de sesiones de la actual Legislatura en el Congreso de la Unión, pero la presión de la sociedad, estamos seguros, lo impulsará hasta conseguirlo.

Y claro, la Ley “Tres de Tres” no le gusta a la mayoría de nuestros ilustres políticos, porque nos enteraríamos qué tienen, hacia dónde van -con la declaración de conflictos de interés- y si contribuyen justamente a las arcas nacionales.

Sin obligación alguna, algunas personas que ya entendieron esta nueva relación de gobernantes con gobernados, se desnudaron, se abrieron a la sociedad diciéndoles que poseen, como tributan y si tienen o no faltas éticas para desarrollar su actividad.

Destacamos por razones de espacio a dos políticos, uno de Acción Nacional y otro del Revolucionario Institucional.

El senador Daniel Ávila Ruiz, de únicamente 43 años, con una carrera de más de una década como funcionario, es de los principales promotores de trabajar desde el poder, en una pecera perfectamente transparente. Y claro, sus compañeros legisladores lo ven como un extraño, pero la gran diferencia es que él no tiene nada que esconder.

Y José Calzada Rovirosa, exsenador, exgobernador y ahora secretario que se les adelantó a todos en el Gabinete Federal, dejándolos con los dedos en la puerta, presentando sus tres declaraciones.

Qué a nadie le extrañe que Ávila Ruiz sea candidato a la gubernatura de Yucatán -con amplias posibilidades- y que el titular de Sagarpa en los próximos meses esté entre los cinco aspirantes presidenciales con menos negativos, con la gran oportunidad de colarse.

*Periodista, editor y radiodifusor

@GustavoRenteria

www.GustavoRenteria.mx