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Con Valor y Con verdad

  • Gustavo Rentería

  • Que venga ya la Ley de Biodiversidad
  • Gustavo Rentería

Se discute en el aparato legislativo una ley, que desde mi humilde opinión, es fundamental. Se trata de la Ley General de Biodiversidad.

Pero hay voces que quieren descarrilarla. No sé qué intereses representen y quién las financia, pero este reportero visitó el Senado y la Cámara Baja para investigar sobre esta iniciativa. Todas las leyes, normas y ordenamientos jurídicos son perfectibles, y qué mejor que en los medios de comunicación se de la conversación inteligente y respetuosa.

Descubrimos que muchos académicos, especialistas e investigadores han emitido propuestas concretas de modificación a la original, algo que aplaudimos, pues seguramente se logrará una ley consensuada con todos los que quieran participar en ella, más allá de los hacedores de leyes. Atrás de la iniciativa está la expresión del sector rural, de las dependencias del sector público y de decenas de representantes de organizaciones verdes que acudieron a foros y mesas de trabajo.

¿Quién se puede oponer a un medio ambiente sano? ¿Quién se puede oponer en sentar las bases legales, de una vez por todas, para el establecimiento de políticas públicas integrales destinadas a la protección eficaz de la biodiversidad en sus tres niveles, genes, especies y hábitats?

Hoy, me explican, la biodiversidad está regulada de manera dispersa e incompleta en nuestro marco legal ambiental; es decir, la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente regula hábitats; mientras que la Ley General de Vida Silvestre, especies y poblaciones de flora y fauna silvestre. Pero no existe ninguna disposición legal que proteja la biodiversidad genética.

La nueva legislación integra las disposiciones de biodiversidad en un solo ordenamiento; incorpora y fortalece de forma ordenada y congruente las disposiciones de las dos leyes mencionadas e integra el Protocolo de Nagoya (que regula el acceso a los recursos genéticos sin que éstos puedan ser objeto de apropiación, y garantiza mecanismos para la distribución equitativa de los beneficios que pudieran generarse; ratifica la salvaguarda a los derechos indígenas y otras comunidades contra actos ilícitos como la biopiratería).

En lugar de bloquear, mejor proponer e intentar modificar. En lugar de negar, rescatar lo positivo y avanzar. En esta y todas las materias que se discuten en Insurgentes Norte y San Lázaro, mejor participar y no desde el anonimato criticar. ¿No cree usted, respetado lector?

En fin, como ciudadano mexicano le pido a los representantes populares que sigan discutiendo, continúen escuchando a todas las voces y que lo críticos, hagan algo más que simplemente criticar. Si le falta algo a la ley o le sobra, que lo digan, para así lograr el mejor ordenamiento jurídico posible.
*Periodista, editor y radiodifusor

@GustavoRenteria

www.GustavoRenteria.mx