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Consideraciones

  • Aarón Irizar López

  • Aaron Irízar López
  • Presupuesto 2017: base para la estabilidad macroeconómica

En días pasados, el secretario de Hacienda y Crédito Público entregó a la Cámara de Diputados la propuesta del Paquete Económico 2017, el cual es congruente con las medidas de política económica implementadas por el Gobierno de la República.

Se trata de una estrategia macroeconómica y fiscal tendiente a preservar la estabilidad, a la vez que mitigar los riesgos del entorno económico internacional que impactan en las finanzas públicas.

Dentro de los principales variables macroeconómicas presentadas, se pronostica un crecimiento del PIB de entre 2 y 3 por ciento; una inflación de 3 por ciento; un tipo de cambio de 18.2 pesos por dólar; un precio de la mezcla mexicana de exportación de 42 dólares por barril -garantizado por las coberturas petroleras-; una plataforma de producción de un millón 928 mil barriles diarios y de exportación por 775 mil barriles diarios.

El total de ingresos ascenderá a 4.3 billones de pesos, cifra que representa un aumento de 0.4 por ciento en términos reales con relación a lo aprobado el año pasado, atribuible a un aumento en los ingresos tributarios de 9.7 por ciento que nuevamente compensarán la caída de los ingresos petroleros; mientras que el gasto neto total será del orden de los 4.8 billones, cantidad inferior en 1.7 por ciento real.

Se estima que los Requerimientos Financieros del Sector Público -que miden las necesidades de financiamiento para alcanzar los objetivos de las políticas públicas, tanto de las entidades adscritas al sector público como de las entidades del sector privado y social que actúan por cuenta del gobierno- sean de 2.9 por ciento del PIB, inferior en 0.6 por ciento del PIB con relación al autorizado en 2016, por lo que se está en camino de cumplir con la meta sexenal de 2.5 por ciento. Como hecho sin precedente, por primera vez se logrará un superávit primario, el cual resulta fundamental para estabilizar el nivel de deuda.

Si bien se contempla un ajuste de 239 mil 700 millones de pesos, monto que equivalente al 1.2 por ciento PIB, es necesario precisar que está orientado a la reducción de servicios personales y un ajuste al gasto de operación del gobierno federal, por lo que no impactará negativamente a los programas de combate a la pobreza ni a las transferencias a estados y municipios, por lo que constituye un presupuesto con responsabilidad y sensibilidad social.

En general, se trata de un paquete responsable, que se sustenta en supuestos realistas. Pese a ello, México debe continuar aprovechando las fortalezas y factores de diferenciación con los que cuenta actualmente, como las políticas macroeconómicas sólidas, así como un amplio y profundo programa de Reformas Estructurales cuyos efectos positivos han posibilitado al país continuar con su trayectoria positiva de crecimiento, distinguiéndose dentro de los países emergentes, aún en un escenario internacional adverso y volátil que se prevé va a persistir para 2017.

Como legisladores, nuestra tarea es llevar a cabo un análisis y revisión responsable de las medidas de política económica contempladas el Paquete Económico a implementar el próximo año, procurando en todo momento garantizar el mejoramiento del bienestar y la calidad de vida de las y los mexicanos.