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Consideraciones

  • Aarón Irizar López

  • Aarón Irízar López
  • Un México más competitivo

Nuestro país avanza en materia de competitividad a nivel mundial esto de acuerdo con el Reporte de Competitividad Global 2016–2017, publicado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), el cual evalúa el desempeño de 138 economías, México hiló por segundo año consecutivo un avance, al pasar del lugar 57 al 51.

No solo se trata de la mejor posición y calificación desde 2006, año en que se implementó la metodología de evaluación actual, sino también, lo ubica como el tercer país más competitivo de América Latina, solo por detrás de Chile y Panamá, aunque por arriba de Brasil  y Costa Rica.

El Reporte examina la competitividad con base en 114 variables agrupadas en 12 pilares, a saber: instituciones, infraestructura, ambiente macroeconómico, salud y educación primaria, educación superior y capacitación, mercado de bienes, mercado laboral, mercado financiero, disponibilidad tecnológica, tamaño del mercado, sofisticación empresarial e innovación.

Gracias al mejoramiento en ocho de los pilares que conforman el Índice Global de Competitividad, se logró escalar seis lugares en solo un año, superando el sitio 53 que ocupaba en 2012.

Los resultados favorables obtenidos por México obedecen principalmente a la mejora de la eficiencia en sus mercados, asociado a progresos en la competencia local y extranjera, reflejando los resultados de las reformas de competencia económica y de política comercial; a las bondades de la Reforma en Telecomunicaciones, que ha buscado fomentar la competencia y atraer inversiones; y a la flexibilidad laboral y acceso a préstamos y mercados financieros.

De esta manera, se lograron mejoras en las subcategorías situación macroeconómica (56 al 51) e Infraestructura (59 al 57); Educación superior y capacitación (86 al 82); Eficiencia del mercado de bienes (82 al 70); Eficiencia del mercado laboral (114 al 105); Desarrollo del mercado financiero (46 al 35); Sofisticación de los negocios (50 al 45), e Innovación (del 59 al 55).

Las acciones legislativas que hemos emprendido han contribuido de manera sustancial a la obtención de estos resultados favorables, al permitir cerrar las brechas entre los diferentes pilares de la competitividad, al generar las condiciones y dar certidumbre para las inversiones nacionales y extranjeras, y contribuir al crecimiento.

Sin embargo, conforme al mismo Reporte, existen desafíos aún pendientes que es necesario atender, sobre todo, en materia educativa y en la calidad de las instituciones mexicanas. Ello plantea la necesidad de redoblar los esfuerzos entre los diferentes actores involucrados, el fortalecimiento de la agenda público-privada, así como de las políticas públicas en aquellos rubros que limitan e inhiben la competitividad.

Si bien los datos anteriormente expuestos revelan avances y retos, es digno de destacar el reconocimiento internacional de que México ha registrado un importante desempeño en materia de competitividad, lo cual manda señales positivas sobre la estabilidad macroeconómica y la certidumbre para atraer mayores flujos de inversiones, que generen un efecto multiplicador sobre la economía y el progreso nacional.

No hay que perder de vista que un país competitivo, es aquel que genera riqueza, crecimiento económico sostenido, que brinda un clima propicio y da certidumbre para los negocios, que redunda en más y mejores empleos, y que en última instancia, ello se traduzca en un mejoramiento del nivel de vida para las familias mexicanas.

(*) Senador de la República por el Estado de Sinaloa.

Twitter: @AaronIrizar

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