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Construcción de muros

  • Héctor Luna de la Vega

La construcción de muros tiene un significado de protección territorial y sustentar pertenencia. Dos son los precedentes de mayor antigüedad: La Gran Muralla China, construida para proteger la frontera norte del Imperio Chino y la Muralla Romana de Lugo para marcar el anexionamiento de la Península Ibérica al Imperio Romano.

La Muralla China pretendió controlar los ataques de Mongolia y Manchuria, construida y reconstruida del siglo V a.C. al siglo XVI, muriendo 10 millones de trabajadores en su edificación. En un período fue encabezado el Imperio, por el mongol Kublai Kan. La Muralla Romana de Lugo, con características defensivas en el siglo III, fue ordenada por el emperador Augusto anexionando el noroeste de la Península Ibérica al Imperio Romano. Sus puertas tuvieron peso posterior en la historia de España como la puerta de San Fernando, llamada originalmente Puerta del Príncipe, en honor al hijo de Isabel II.

Hitler detonó la Segunda Guerra Mundial, asociado con Mussolini e Hirohito. Entre 1939-1944 Hitler construyó el denominado Muro del Atlántico para su protección, estando ubicado en la costa norte de Francia, comprendiendo islas cercanas. A su caída, en febrero de 1945, se celebró la conferencia de los “tres grandes”, Churchill, Roosevelt y Stalin en Yalta, Crimea, para coordinar los planes del término de la guerra.

Las resoluciones de Yalta fueron, la desmilitarización de Alemania para dividirse en cuatro zonas de ocupación: la URSS, EU, Gran Bretaña y Francia. Se comprometen a la reconstrucción de Europa, acuerdos violados por Stalin, surgiendo el “Telón de Acero”. En la Conferencia de Potsdam variaron los “tres grandes” por el fallecimiento de Roosevelt, haciéndolo Truman y por la derrota electoral de Churchill, estuvo Clement Atlee y Stalin.

La ocupación cuatripartita propició dos repúblicas en Alemania, la del mundo occidental, Federal de Alemania y la Democrática Alemana afín a la URSS oriental, potenciando la confrontación en Berlín. Nace el Muro de Berlín, edificado en agosto de 1961 por la radicalización de la Guerra Fría proveniente de posicionamientos políticos y económicos en la posguerra.

Mijail Gorbachov indujo la Perestroika, restructuración, reformando estructuras económicas y la Glásnot, apertura, potenciando la libertad de comunicación y de expresión. Los hechos impulsados por Gorbachov propiciaron la apertura del Muro de Berlín en noviembre de 1989, generándose la reunificación de Alemania.

Los muros se construyen para dividir, y se caracterizan por el miedo y la confrontación, son coyunturales, la mayoría de las veces son inútiles, pero sobre todo son temporales, por muy altos, sólidos y bien hechos que parezcan en su edificación. Existe una larga historia de muros cuyo fracaso es una constante, pues las libertades, integridades, comercios y vínculos familiares en todas las regiones donde han existido, terminan por derribarlos, quedando solo como recuerdos de épocas belicosas y estúpidas de la humanidad.

El Muro de Trump es una invitación a nuestro nacionalismo e independencia en las decisiones políticas, económicas y sociales para todos los mexicanos. Somos una nación fuerte, orgullosa, soberana, con amplios recursos naturales y grandes amistades de pueblos y países por todo el mundo. El muro es para él, para sus propias y evidentes limitaciones.
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