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Consulta a los pueblos indígenas / José Roberto Ruiz Saldaña

  • José Roberto Ruíz Saldaña

Recientemente, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió una sentencia en la cual le dio la razón a 2 mil 660 ciudadanos de comunidades mixtecas porque no estuvieron en posibilidad de participar en los trabajos de demarcación distrital que el INE llevó a cabo para el Estado de Oaxaca, máxime que anteriormente el municipio de Santiago Jamiltepec se integraba al distrito electoral con cabecera en Santiago Pinotepa Nacional, distrito que se integra con mayoría de población mixteca.

A propósito de la redistritación en ese Estado, el Tribunal Electoral advirtió que el INE debió consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones representativas, como lo dispone el artículo 6 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Concretamente, la Sala Superior de ese Tribunal sostuvo que “es necesario que en los trabajos de geografía electoral, las autoridades electorales llevan a cabo consultas previas, libres, informadas y de buena fe a los pueblos y comunidades indígenas, para efecto de generar la menor afectación posible a sus usos y costumbres, sin que el resultado de la consulta tenga efectos vinculantes”.

Lo destacable de la decisión de la Máxima Autoridad Jurisdiccional en Material Electoral del país es que, a fin de enfatizar el deber de consulta a los pueblos y comunidades indígenas, retomó no solo contenidos de nuestra Constitución federal, sino disposiciones convencionales y el criterio de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Pueblo Indígena Kichwa de Sarayaku vs Ecuador, en el cual se sostuvo que tales consultas deben tener como características ser previas, culturalmente adecuadas, informadas y de buena fe.

Asimismo, es destacable de la resolución de la Sala Superior que a partir de ahora el INE tendrá que celebrar tales consultas a los pueblos y comunidades indígenas, lo que constituye prácticamente una forma diversa de concebir y realizar las redistritaciones. Cabe recordar que el Instituto Nacional Electoral debe todavía formular nuevas demarcaciones electorales locales en algunas entidades federativas así como realizar próximamente una federal. Los retos no serán menores: Se deberá precisar la modalidad o formato de tales consultas, así como hacer frente a tiempos y a las grandes extensiones geográficas del país. Incluso, una vez concluido el proceso electoral en Oaxaca, el INE deberá llevar “a cabo los actos necesarios para efecto de equilibrar la integración de los distritos electorales, previa consulta a las comunidades y pueblos indígenas” de ese Estado.

Enhorabuena por esa resolución del Tribunal Electoral que nos recuerda que todas las autoridades del Estado mexicano, en el ámbito de sus atribuciones, deben consultar a las comunidades y pueblos indígenas, antes de adoptar cualquier acción o medida susceptible de afectar sus derechos e intereses.

Consejero electoral del INE

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx