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“Corredor Chapultepec: ‘Hagámoslo con los pies sobre la tierra’” / Lucía Raphael

  • Lucía Raphael

El proyecto de Miguel Mancera para transformar Avenida Chapultepec en un centro comercial, dejando una calle tan importante, a nivel de sótano de comercio, es totalmente contrario a las bondades con las que el Gobierno del Distrito Federal -a través de la Agencia de Promoción, Inversión y Desarrollo para la Ciudad de México (PROCDMX)-nos quiere vender. También son incongruentes los adjetivos e imágenes mercadotécnicas que emplean para venderlo a la ciudadanía: nada separará más a las colonias Roma y Juárez que un proyecto laberíntico en un segundo piso, cuya lógica de mercado obligará al peatón a atravesar los comercios en vez de contar con un paso a nivel de calle, lineal y amigable.

Los vecinos de las zonas afectadas se han manifestado en contra, no por razones oscuras como ha querido manejar la desarrolladora, sino porque se trata de espacios que, si bien todos estamos de acuerdo que es necesario rescatar del abandono en que lo tiene el Gobierno del DF, nada justifica que sean concesionados a 40 años, a la iniciativa privada para sacar ganancias millonarias que solo benefician a los inversionistas y aparentemente a quienes, por parte del Gobierno, lo promueven con tanto ahínco.

Como lo refiere el documento: @otrochapultepec: tampoco es cierto el argumento de que la ciudad no esta invirtiendo; se trata de más de 100 mil metros cuadrados de espacio público concesionados, para la construcción del centro Comercial. El valor comercial del terreno en esa zona está entre 19 mil y 45 mil pesos metro cuadrado. La ciudad invierte mínimo, mil 900 millones de pesos en terreno, mientras que el inversionistas solo mil. A cambio -explican los especialistas- la Ciudad recibe solo el 5 por ciento de ganancias.

Es fundamental destacar la carta que el urbanista Mario Schjetnan (quien fue contratado por la desarrolladora buscando “justificar” su proyecto), quien escribió al arquitecto José Luis Cortés (presidente del Colegio de Arquitectos) una carta esclareciendo su posición. Schjetnan aclara que su participación en el proyecto, a invitación de Fernando Romero, (desarrollador de tal exceso), fue en tanto asesor en cuestiones de vegetación y paisaje. Su análisis es muy objetivo y reconoce la necesidad de intervenir la avenida “por su deterioro y obsolescencia” y apoya el proyecto en términos de ganar espacio para las áreas comunes, como “la ampliación de la banqueta hacia la colonia Roma”. Incluso en lo tocante a “intervenir el edificio comercial ya existente en la Glorieta de insurgentes actualmente inaccesible”. Pero es categórico en que el desarrollo de la avenida se concrete al nivel de planta baja, a través de una gran rambla arbolada, recuperando los comercios existentes, quioscos y restaurantes, con bancas y ciclopistas. Y es sumamente claro cuando al considerar que: “el elemento elevado es intrusivo, costoso y de alto mantenimiento -y concluye que- a nivel urbano no es solución”. Recomienda finalmente replantear el proyecto y aclara que de seguir por el camino adoptado por el desarrollador, lo consideren fuera del proyecto como arquitecto o consultor.

Por último, es fundamental considerar el análisis que hace “Green Peace” sobre el proyecto, pidiéndole a Mancera que reconsidere el rediseño desde cero, del mismo “incluyendo la derogación del decreto de necesidad y la participación ciudadana desde el inicio del proceso y no a la mitad del mismo” y aclara que dicho proyecto: “Quita al peatón de la calle desvirtuando la definición de calle completa y socavando los esfuerzos para fomentar una movilidad más sustentable (…) El usuario de la calle, a la hora de atravesar una vialidad busca naturalmente hacerlo a nivel de suelo. Obligarlo a subir un piso lo desalienta a hacerlo, como es frecuente ver que suceda con los puentes peatonales.” -Además- que: “El concepto escogido por el GDF (…) tiene poco impacto significativo en la reducción del uso individual del automóvil”. Como usted puede constatarlo -querid@ lector/a- desde cualquier flanco, si Mancera quiere no ser cuestionado por la legitimidad y legalidad de su propuesta, su única salida sería acceder a la propuesta de Greenpeace.

Otras Fuentes:

https://m.fac-ebook.com/GDUSchjetnan/posts/1027326027299372

https://www.facebook.com/proyectopublico/videos/939071576164062/

http://www.eluniversal.com.mx/articulo/metropoli/df/2015/09/24/vecinos-piden-mas-informacion-del-corredor-chapultepec

Escritora e Investigador IIJ UNAM

@LUCIARAPHAEL11