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Crédito y banca / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

ACAPULCO, Gro.- Se celebró la 79 convención bancaria organizada por la Asociación de Bancos de México (ABM) y resultó ser un interesante evento. La conferencia que sin duda llamó más la atención fue la del director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink quien afirmó que México es el mejor lugar para invertir gracias a su ubicación, fuerza laboral, y sobre todo, por el sistema bancario fuerte. Es decir, hay confianza sobre nuestro país por parte del principal banco de inversiones en el mundo.

Una de las afirmaciones que me llamó la atención, es que la evolución del crédito en el país ha sido positiva. El crédito ha tomado un papel importante a pesar del entorno, y ha alcanzado a más sectores de la población, lo que ha llevado a las tasas de interés a mínimos históricos, especialmente en el hipotecario, haciendo de éste el momento idóneo para contratar un préstamo.

México tiene uno de los mejores sistemas bancarios del mundo y ha sido reconocido a nivel mundial como lo señala el reporte Doing Business, desarrollado por el Banco Mundial en el que la variable de acceso al crédito ubica a México en el 5° lugar mundial. Es un avance importante si lo comparamos cuando en el año 2012 ocupaba el lugar 40.

Desde el año 2000 el sistema bancario ha tenido el mejor ciclo de su historia, más largo y dinámico en la expansión crediticia, al cierre del 2015 el crédito es del 30% del PIB y el otorgamiento del crédito aumentó en 5.2 veces el crecimiento del PIB.

Sin embargo, a pesar de estos buenos datos no se debe descuidar algo importante y esencial para que continúe el ciclo virtuoso en la expansión del crédito. Debe crecer de forma responsable y no forzarlo. Está comprobado que una expansión del crédito responsable debe oscilar entre tres y cuatro veces el PIB y ante el escenario de incertidumbre que se ha generado en los mercados financieros internacionales es importante que no se vaya a crear una nueva burbuja crediticia, porque desde mi perspectiva, llegar al 40% del PIB del crédito hacia el 2018, sería un poco complejo sobre todo si estamos en niveles del 30 por ciento.

Es mejor seguir creciendo con una dinámica responsable y sobre todo que no se vaya a forzar el otorgamiento del crédito, es importante recordar que una de las variables que inició la crisis de 1994 fue la expansión irresponsable del crédito en aquella época y por esa experiencia debemos ser prudentes ante este escenario optimista.

Afortunadamente esta expansión del crédito en México, hoy no representa ningún problema por el momento pero hay que ser prudentes. Tenemos índices de morosidad en todos los segmentos que en promedio presenta un 2.6 por ciento y el de tarjeta de crédito el 4.3% el cual es muy bajo.

Ante este escenario, la banca en México es un factor de estabilidad ante la volatilidad que viven los mercados financieros.

Sin embargo, hay que tener cuidado con los factores que están generando incertidumbre como el incremento considerable de la deuda pública y la deuda del sector privado no bancario porque es necesario tener bajo análisis estas variables que pudieran estar generando incertidumbre en nuestra economía.

México tiene un sistema financiero robusto y un sistema de pagos moderno y competitivo, es una gran oportunidad que tiene el país para atraer inversiones porque tenemos un sistema financiero comprometido en el desarrollo del país.

El sistema financiero mexicano tiene el gran reto de mantener una expansión responsable del crédito. México debe enfocarse en diferenciarse de los países emergentes en un ambiente económico verdaderamente de incertidumbre y podrá obtener grandes beneficios.
*Economista e investigador asociado de la FUNDEF

www.fundef.org.mx

jorge.sanchez@itam.mx

Twitter: @jorgeteilus