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Crisis pensiones públicas / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

Es necesario crear conciencia en la sociedad mexicana, medios de comunicación, partidos políticos y Gobierno sobre la deuda de las pensiones públicas, que es la más grande del país, incluso muy superior a la deuda pública externa y además es ampliamente reconocido que los pasivos por pensiones rebasan el importe anual del Producto Interno Bruto de México.

El déficit actuarial de las pensiones públicas en México representa cerca de 130 por ciento del PIB, el pago de las pensiones representa para México el problema financiero del siglo XXI.

En general, los sistemas de pensiones públicos, siguen sin estar vinculados para facilitar la portabilidad, es decir, poder aprovechar los beneficios en distintos empleos en el sector público, en el sector privado o, incluso, para los independientes.

Por ejemplo, para cubrir las pensiones de Pemex se ha incrementado 39 por ciento la cantidad de dinero que se destina a este rubro, del 2010 a 2015, al alcanzar aproximadamente 35 mil millones de pesos, siendo un modelo en el cual los trabajadores no aportan para su retiro.

Otro ejemplo son las universidades públicas, el mayor problema se encuentra en la Universidad Autónoma de Zacatecas, cuyo pasivo de pensiones es superior a 536 por ciento de sus ingresos. En orden descendente le siguen la Universidad Autónoma de Morelos, la de Campeche, la de Guanajuato, la de Nayarit (éstas con adeudos por arriba de 300 por ciento el nivel de sus ingresos totales).

Las de Yucatán, Querétaro y Puebla, presentan un pasivo actuarial por jubilaciones por arriba de 200 por ciento el total de sus ingresos, y Coahuila y Tabasco por encima de 100 por ciento.

Por lo tanto, existe una enorme presión sobre las finanzas públicas federales y estatales; desde el punto de vista actuarial el pasivo laboral es financieramente inviable y si además se considera que estos esquemas no están propia y suficientemente fondeados, por lo que el pago de las pensiones actuales se obtiene de recursos corrientes o de endeudamiento, el problema se agrava.

Ante este desastre financiero en las pensiones públicas es necesario impulsar una gran reforma para que se haga lo que en su tiempo se hizo con la reforma al IMSS, con la reforma a las Afores.

A pesar de que existen elementos para reformar las pensiones públicas, hay estudios como el de la OCDE donde no se analiza a profundidad esta crisis que viven las pensiones.

La OCDE en su más reciente estudio sobre pensiones en México, proponen revertir la reforma de 1997 y reducir la pensión máxima de 25 a 10 veces el salario mínimo. Si bien el límite de 10 veces venía de la ley de 1973, ignoran el diferencial en el poder de compra de 10 salarios mínimos en 1973 con 25 en 1997. La caída de los salarios mínimos reales en México en ese periodo ha sido ampliamente documentada. No está bien sustentada su propuesta y puede generar problemas políticos-sociales porque se trata de una propuesta que no respetaría los derechos adquiridos por los trabajadores.

Es decir, es mejor proponer una gran reforma al sistema de pensiones público en México porque en la actualidad es el que representa mayores costos, y es un desafío para las finanzas públicas de por si castigadas por tener menos ingresos petroleros y porque seguimos teniendo una economía con buena parte de informalidad.

La situación de crisis en el pago de las pensiones es un problema global. En nuestro país se han hecho importantes reformas como la del IMSS y la del ISSSTE, en todas se han respetado los derechos adquiridos y será importante tener esto en cuenta al momento de reformar el resto de las pensiones públicas.

*Economista e investigador asociado de la FUNDEF

www.fundef.org.mx

jorge.sanchez@itam.mx

Twitter: @jorgeteilus