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Cuando los diputados se unen / René Arce Islas

  • René Arce

En el marco de la conmemoración del Día Internacional Contra la Corrupción, ayer surgió un hecho en la Cámara de Diputados digno de llamar la atención para bien. Se dio a conocer el llamado “Caucus Legislativo en Transparencia, Rendición de Cuentas y Anticorrupción”, integrado por diputados de los distintos partidos políticos y apoyado por la sociedad civil organizada.

Lo novedoso de este lanzamiento es que parece que hay un grupo de legisladores que está replicando buenas costumbres de otras democracias. Me explico, en sociedades democráticamente más avanzadas que la nuestra, existen estos llamados Caucus que son una forma no oficial de organización legislativa en torno a temas específicos, donde los legisladores comparten puntos de vista con el fin de profesionalizar y especializar su trabajo legislativo, los grupos se reúnen periódicamente para generar o modificar leyes de la competencia únicamente del tema. La virtud radica en la convergencia de distintos frentes políticos que en otras circunstancias o temas son de naturaleza incompatible, pero en el tema de la competencia del Caucus sí comparten la visión de las leyes y políticas públicas a mejorar.

El tema con el que surge me parece trascendental, sobre todo por el bien de nuestra democracia en ciernes. Hemos visto mediante encuestas y en el pulso diario, que la sociedad tiene poca o nula confianza en los servidores públicos ya que éstos se desvinculan de las causas sociales. En el caso de la transparencia y la anticorrupción, la sociedad con justa razón se ha vuelto menos permisiva a los actos de abuso de poder y exigen cada vez una mayor rendición de cuentas, con el fin de acabar con el abuso de poder.

La valía del Caucus Legislativo que se presentó ayer, la veo en que determinaron perfectamente los tres ejes: el primero, la problemática legal y cultural que representa la corrupción; el segundo, que el tema es de una magnitud que entre más representación de los partidos, más fuertes harán a las leyes y las instituciones encargadas de impartir la ley, y tercero, que lo anterior no es posible sin el apoyo en la especialización por parte de la sociedad civil organizada que ha tratado este tema.

Por todo lo mencionado, celebro la iniciativa de estos diputados para trabajar con todas las expresiones partidarias, y marcando entre ellos y los demás una diferenciación de aquellos que están dispuestos a abordar un tema hito de este sexenio. Me queda claro que lo primero que se les debe exigir es que ellos comprueben que están a la altura de poder impulsar las leyes anticorrupción sin llegar a ser mencionados corruptos, porque entonces pierde valía el trabajo que realicen.

Por otro lado, también es importante mencionar la disposición de Transparencia Mexicana por participar de lleno en un proyecto así y que, sin duda, brindará un soporte técnico y ético a las decisiones a las que pueda llegar el Caucus Legislativo.

Finalmente, quedo en espera del llamado que hicieron los legisladores para que más compañeros se unieran a los trabajos técnicos de la elaboración de leyes de transparencia, rendición de cuentas y anticorrupción. Será interesante ver quiénes son los que se suman porque ahí es donde el elector percibe las diferencias entre unos y otros. Termino con la frase que me parece icónica del Caucus Legislativo: “transparencia sin control efectivo de la corrupción genera impunidad”. Que sea para bien de la sociedad mexicana el trabajo de este Caucus.

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