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Cuba en su encrucijada

  • Rosamaría Villarello

  • Rosamaría Villrello Reza

Más sombras que luces o más luces que sombras nuevamente debatidas con la muerte de Fidel. Cuba ha sido tema permanente en la política internacional y se ha mantenido en la palestra desde aquel año de 1959 con el estallamiento de la Revolución.

Durante todo este tiempo el comandante fue figura central, aún después de que en 2006 pasó el mando “de facto” a su hermano Raúl. En algún artículo anterior mencionaba que ni él mismo se imaginaba que la vida le sería tan larga.

La seducción que ejercía sobre todos es innegable y hasta sus detractores, incluyendo a los más altos personajes, querían tomarse la foto con él. Ningún presidente mexicano fue omiso a esa atracción.

La excepción más significativa es la de Estados Unidos por razones harto conocidas. El bloqueo estadunidense fue la justificación y el motivo principal para mantener al régimen comunista de la Isla en permanente guerra y el pretexto ideal para alejarse del camino de la democracia.

Barack Obama quiso resarcir el daño causado a lo largo de tantos años, al reabrir la embajada en Cuba, poco antes de su visita. Pero cuando el proceso de reanudación de relaciones no ha terminado e incluso con nubarrones de por medio, se ha comenzado a resquebrajar. Las elecciones que le dieron el triunfo al candidato republicano han venido a cambiar más las cosas. Los cubanos de Florida le pasaron la factura al partido y candidata del Presidente estadunidense. Hoy Donald Trump se alía con ellos y promete impulsar los cambios en la isla ante la muerte de Castro.

Habría que decir, siguiendo una lógica social, económica y lo que refleja la realidad en América Latina, que el éxodo de cualquier forma se hubiese dado; lo más seguro es que los hoy cubano-americanos como los de otras nacionalidades, habrían emprendido el mismo camino; agravada la situación por las circunstancias políticas que propiciaron que miles de balseros se internaran en territorio norteamericano. Incluso, se cuenta que el mismo Gobierno caribeño permitió la salida de cientos de cubanos ante las presiones no solo sociales sino también de falta de recursos para dar de comer, en el transcurso de varias crisis, a la población. De una u otra forma se hubieran ido, pues la esperanza de una mejor vida fue determinante. Si las condiciones en Cuba cambian como parte de las transformaciones que se den, dudo que los hoy estadunidenses de origen cubano regresen a la isla.

Dos sucesos: el triunfo del desbocado Trump y la muerte del exlíder darán paso a un nuevo ciclo entre ambos países y en el entorno internacional. Muchos cubanos pueden comenzar a extrañar a Fidel, incluyendo a los exiliados.

Ayer México estuvo presente en las exequias del expresidente Castro. Como todo lo relacionado con Cuba, los mexicanos han dividido sus opiniones. La asistencia de Peña Nieto a las mismas, debe verse en el contexto de un acto congruente por la intensa relación con el pueblo cubano y como un acto de soberanía. Para muchos habrá sido un error porque ahora habrá que quedar bien con Estados Unidos y la realidad cambiante se impone.