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Cuchillito de palo

  • Catalina Noriega

  • Frente Amplio Opositor

El tiempo vuela y, a 300 y pico días de las elecciones presidenciales, crece la efervescencia. La partidocracia se agita, el PRI se acelera frente a su próxima Asamblea y la oposición se reúne en un Encuentro que, aunque poco publicitado, pudiera ser trascendente.

Lo convocó el gobernador de Chihuahua, el panista Javier Corral y consiguió que asistieran los liderazgos del blanquiazul, del Sol Azteca, así como intelectuales y varios suspirantes.

Un día antes los Galileos, corriente destacada del PRD, organizaron una reunión con fines parecidos, para después compartir la de la norteña entidad. La discusión de ambos se centró en la conformación de un Frente Amplio Opositor para el 2018.

Se escucharon las voces de los ejecutivos estatales de Michoacán (Silvano Aureoles), de Tabasco (Arturo Núñez), de Morelos (Graco Ramírez) –PRD- y la del propio Corral y José Ramos Aizpuro (Durango), por el PAN. Estuvo también el capitalino, Miguel Ángel Mancera, quien no milita en ningún partido.

Entre los suspirantes, el independiente, Emilio Álvarez Icaza y los perredistas Silvano y Graco, además del mini Mancera.

De Acción Nacional, dos de sus presuntos ideólogos: Santiago Creel y Gustavo Madero, así como Guadalupe Acosta Naranjo, del PRD. El “intelectual”, Jorge Castañeda –perejil de todas las salsas- y el vociferante Fernando Belaunzarán, por los Galileos.

Sobresalió la presencia de una gran académica, Clara Jusidman, además de Mauricio Merino, de primera línea.

Lo que pareció empezar como una declaración fortuita, de Alejandra Barrales y Ricardo Anaya, podría consolidarse y lograr el auténtico cambio.

Se pone en duda el que se puedan juntar el “agua y el aceite”. También se argumenta el que, los que fueron electos, resultaron tan malos como sus antecesores y han sido un fiasco. Se partiría de bases más sólidas, a las que tendrían que ceñirse, como la de una administración mancomunada.

No se trata de conformar una mescolanza imposible. Se busca coincidir en los renglones básicos de un programa de gobierno y conformar una coalición. Si el Congreso resulta de mayoría opositora, se cerraría el círculo con las Reformas que incidieran en un ejercicio auténticamente democrático.

Los aspectos en los que se alcanzarían acuerdos, por lo pronto serían en materia fiscal, combate a la corrupción y a la inseguridad. Cuauhtémoc Cárdenas habló de incluir la recuperación –parece imposible- y el manejo de los Recursos Naturales.

Coincidieron en la urgencia de acabar con un presidencialismo que favoreció la mayor corrupción y el reinado de la impunidad. Se buscaría un equilibrio real de Poderes.

Tendrán que hacer a un lado egoísmos, ambiciones protagónicas y aceptar –aunque poco se habló-, a un candidato que podría ser
independiente.

De entrada, quienes se cortan las venas por aparecer en las boletas, se dijeron dispuestos a renunciar a sus egos. Pero, mientras ellos debatían, Margarita Zavala exigía la apertura del proceso interno, para nominar al del PAN.

El Peje no tuvo empacho en decir que era un frente de la mafia en contra suya, estulticia básica de quien se niega a unirse a la alianza.

Habrá que ver si da tiempo para echar a andar esta propuesta. Convencer a los militantes para votar por un opositor, o un independiente, es difícil. Tampoco lo será la aceptación de un programa de gobierno conjunto, desafiante de intereses creados. La coalición representa de entrada, la posibilidad del urgente cambio democrático.

catalinanq@hotmail.com

@catalinanq