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Cuchillito de Palo

  • Catalina Noriega

  • Catalina Noriega
  • Encrucijada

¿Habrá forma de apagar los tantos fuegos encendidos en la República Mexicana? El conflicto de la disidencia magisterial, escala y, como si se tratara de un juego de fuerzas, ni el Gobierno ni la CNTE están dispuestos a poner de su parte para llegar a una solución.

En realidad es difícil encontrar un ángulo de entendimiento. La autoridad exige el que se cumpla con la Reforma Educativa, mientras la Coordinadora rebasa cualquier cauce y determina que hay que derogarla.

Oaxaca se convierte en un polvorín, tras la aprehensión de Rubén Núñez y Villalobos, líderes visibles de este desgarriate opositor. Refuerzan los bloqueos carreteros y cuando la policía consigue liberar alguno se cambian a otra vía, o regresan una vez que las fuerzas de seguridad desaparecen.

Las condiciones llevaron a una especie de estado de sitio de la entidad. Sin permitir el traslado de mercancías, el paso de una localidad a otra; la imposibilidad de movilizar las pipas de Pemex. La parálisis consecuencia de quienes hablan de diálogo, pero en realidad lo que buscan es que se haga su voluntad.

La CNTE hace tiempo que perdió la facultad de llegar a acuerdos, por más que se les defienda. Se vio cuando se hicieron mesas de negociación. Incluso Osorio Chong, salió en mangas de camisa a intentar un intercambio con los mentores. Ni hubo ni habrá forma de que acepten que se les retiren las canonjías, que disfrutaron por la debilidad de sucesivos desgobernantes.

Conscientes de la pérdida que tuvieron en Oaxaca, al desmantelarles el control absoluto de la educación, con sus pares de Chiapas, Guerrero y Michoacán, elevaron el tono y la violencia de sus estrategias. ¿Con quién se aliaron? Entre sus filas caminan organizaciones radicales, ajenas a cualquier postura democrática, imbuidas por un adoctrinamiento trasnochado, del que no puede salir algo bueno.

Luego llegó el respaldo de López Obrador, empecinado en montarse en un movimiento, del que solo busca servirse para sus ambiciones demenciales por el 2018. Con su absurda verborrea “lava cerebros” y despierta resentimientos de décadas, ajenos a lo que podría redituar un avance para poblaciones marginadas, presas de la desesperanza.

Se sustenta en una demagogia de compromisos incumplibles y la mentira y la denostación de quienes ostentan el Poder. Lo grave es que se le crea, más aún cuando su universidad de la Ciudad de México es de vergüenza. Si llegara a la “grande”, el nivel académico completo se iría en picada.

Usar a la sociedad para fines personales, azuzarla y dividirla es tan condenable, como cualquier otra forma de corrupción. Tener aviadores en las nóminas magisteriales, igual de asqueroso y asistir a dar clases cuando conviene o se les da su gana, pecado mortal.

Nadie, en su sano juicio, quiere violencia. Sacudir al México Bronco es una irresponsabilidad. Permitir que en los bloqueos, marchas y plantones se filtren radicales armados, inexcusable.

Dejar sin sanción a quienes incendian camiones, queman edificios públicos, balean, cometen pillaje y rapiña y asesinan a un periodista en Juchitán, porqué estaba tomando fotos de la gresca, es liquidar el Estado de Derecho. A Elidio Ramos Zárate, del periódico regional El Sur, ya lo habían amenazado. En los disturbios de Juchitán, dos encapuchados lo ejecutaron, junto a una persona que con él iba. Para la CNTE y sus simpatizantes solo hay el “o estás conmigo, o estás contra mía y te atienes a las consecuencias”. Y todavía hay quienes defienden semejante aberración.

catalinanq@hotmail.com             Tuiter: @catalinanq