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Cuchillito de Palo

  • Catalina Noriega

  • Catalina Noriega
  • “El Duarte morelense”

Así calificó Javier Sicilia, al gobernador de Morelos, Graco Ramírez. Bien dicen que, “cuando el río suena agua lleva”. El activista social lo afirma y bajo advertencia no hay engaño.

El sainete con el Presidente Municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, es un ejemplo. El futbolista contendió bajo las siglas de un partido local, el Social Demócrata, de bastante mala fama. De locos el que, un personaje que nada tiene que ver con la administración pública, ni con la política, llegara a ocupar el cargo. Por desgracia, el populismo está de moda.

Los cuernavaquenses hablaron y el “Temo” arrasó en las urnas. Se dice que su llegada contó con la aprobación del perverso Graco, “acompinchado” con los dueños del PSD. Pensaron que podrían manejarlo como a un títere.

Les salió al revés. Cuauhtémoc nombró a su gabinete y dejó fuera a quienes le quisieron imponer. Empezaron los roces con el organismo político. El rumor es que el desgobernador se encargó de “picar la lechuga” y lo mismo se le “levantaban” al Temo los basureros, que otros gremios bajo la consigna del mandamás estatal.

A Blanco se le acusó de haber aceptado un cheque de 7 millones de pesos, a cambio de su candidatura. El litigio sigue en marcha, aunque él lo niega y habla de una conjura en su contra.

Después vino la incordia del Congreso estatal, el que le inició juicio político y suspendió de sus funciones, hasta que presentó una controversia constitucional, ante la Suprema Corte y la ganó.

Se esté o no de acuerdo con el futbolista, su triunfo fue inobjetable y democrático. Está por demás decir que, ningún gobernante, del nivel que sea, puede despedir a su antojo, a quien ganó la elección. Pero los caprichos de Graco y familiares se conocen a fondo, en el Estado.

El hijastro, Rodrigo Gayosso, es nada menos que el líder del PRD (Partido en el que milita el “desgober”) y, desde la llegada al poder de su padrastro, ha hecho y deshecho a su antojo, por supuesto con un tufo a corrupción, hediondo.

El favorecido de Marras se presume que ha adquirido la intemerata de bienes inmuebles, incluidos hoteles tan conocidos como “Las Mañanitas”. ¿Y el origen del dinero?

Se le teme por el poder que ostenta y en fecha reciente apareció como verdugo de un periodista radiofónico, Juan José Arrese, a quien le llamó un funcionario de alto nivel, para decirle que el tal Gayosso lo traía en la mira y que iba a mandar matarlo.

El conductor del matutino se trasladó a la Ciudad de México y pidió garantías a la Secretaría de Gobernación, quien se las otorgó. Suspendió sus transmisiones, ante lo serio de la amenaza (además balearon a la estación de radio), lo que implica un grave atentado a la libertad de expresión. Por supuesto, Ramírez se lavó las manos y dice que son cuentos del comunicador.

Graco trae pleito casado con el intelectual y poeta, Javier Sicilia, quien lleva años denunciando los graves problemas estatales y quien perdió un hijo a causa de la inseguridad. La trayectoria de Sicilia no tiene tache y de ahí su credibilidad.

Colabora en la Universidad Autónoma del Estado, la que también está en la mira del perredista, en franca confrontación con el rector, Alejandro Vera. Otra de las rencillas del Ejecutivo estatal es en contra del Obispo de Cuernavaca, a quien identifica como parte de un supuesto “complot”.

Un gobernador que camina por la senda del autoritarismo e intenta ocultar la corrupción de su administración. Su empeño de tumbar a Cuauhtémoc es una muestra de su carácter dictatorial y antidemocrático.
catalinanq@hotmail.com

Twitter: @catalinanq