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Cuchillito de Palo

  • Catalina Noriega

  • Catalina Noriega
  • Rescate de la marginación

A mediados de año se aprobó la iniciativa presidencial, para crear cinco Zonas Económicas Especiales. Buena idea tomar este concepto que se aplica en el extranjero, con el objetivo de rescatar a regiones de gran marginación.

Las diferencias entre el desarrollo del Norte y Sur de la República son notables. Del crecimiento de sus índices productivos, al bienestar de sus habitantes y los servicios sociales con los que cuentan, hay un abismo. Mientras en las entidades cercanas a la frontera con Estados Unidos y El Bajío la prosperidad es inocultable, en el lado opuesto de la República la pobreza se generaliza y el abandono y el rezago, visibles. 7 de cada 10 son pobres y más del 70 por ciento de los municipios, de alta marginalidad.

El Sur parece dejado de la mano de Dios, sin condiciones para dar el salto merecido, en razón de sus grandes riquezas naturales. Pero, la falta de conectividad, de trabajadores capacitados, de tecnología, a lo que se suman la inseguridad, las dificultades para obtener crédito, la incertidumbre jurídica y problemas con la tierra, determinan el escaso acceso a oportunidades.

Para coordinar este esfuerzo se nombró a Gerardo Gutiérrez Candiani, extitular del Consejo Coordinador Empresarial. Pudiera ser el gran reto de su carrera. “Emparejar” los niveles de polos tan opuestos de la geografía nacional, supone un enorme desafío.

Según sus declaraciones la idea se pone en marcha y se habla de una inversión de 41 mil millones de dólares, en 16 proyectos, a concretarse en cinco años. Incidirán en Lázaro Cárdenas, en el Istmo de Tehuantepec, en Salina Cruz, en Puerto Chiapas y en Tabasco y Campeche. Abarcarán el ramo textil, el manufacturero, el metalúrgico, la petroquímica y el energético.

Se dice que podrían crearse unos 115 mil empleos directos e indirectos, aún insuficientes ante la amenaza “Trumpiana” de devolver a tres millones de indocumentados.

Gutiérrez Candiani es optimista en este sentido. Considera que la inyección que se le dará a estas regiones, será un remanso para quienes regresan al lar azteca, al facilitarles el conseguir un empleo. Hizo hincapié en que, los deportados son bilingües, con un oficio y el entrenamiento esencial para que se les incluya en la fuerza productiva.

Entre los apuntados para invertir están empresas mexicanas, estadunidenses (Que habrá que ver si los deja el “patrón” de la Casa Blanca), británicas, españolas, suizas e italianas, entre otras nacionalidades.

Las Zonas Económicas Especiales, en ocasiones funcionan y dan grandes resultados, en otras no. Aquí las favorecerán, sin lugar a dudas, la Reforma Energética y las propuestas para facilitar la construcción y el rendimiento de los capitales que se arriesgan.

Tendrán, por supuesto, beneficios fiscales, certeza jurídica –mediante convenios de coordinación federal, estatal y de leyes-. Se otorgarán concesiones hasta por 80 años y se darán facilidades a través de una ventanilla única.

La seguridad jurídica es exigencia indispensable, para atraer inversiones, además de la simplificación administrativa. El inundar de trámites engorrosos –que facilitan la corrupción- es un obstáculo para quien piensa en hacer negocios en este país. Si hay alguna queja de los extranjeros avecindados en el territorio es en cuanto a la obligatoriedad de la mordida constante y el temor a la falta de cumplimiento de la ley.

Hoy Día de los Inocentes, hagamos votos porque esta aventura de las ZEE, no quede en una mera ¡inocentada!

catalinanq@hotmail.com

Twitter: @catalinanq