imagotipo

Cuchillito de Palo

  • Catalina Noriega

  • Catalina Noriega
  • El cuento de nunca acabar

Cada año, Juan Manuel Portal, al frente de la Auditoría Superior de la Federación, organiza la de Dios es padre. Entrega las que se podrían llamar recomendaciones, a todos los órdenes de gobierno, por la forma en que manejaron su presupuesto. Ahí empieza ¡la danza de los millones!

Que tengamos memoria, jamás les salen las cuentas. Cuando no es uno es otro, pero siempre, municipios, Estados y quienes pertenecen al nivel federal, caen en desviaciones, faltantes, “errores” y malabares que suman millonadas, a sabiendas de la ancestral impunidad.

Se les da un tiempo razonable, para que expliquen lo que son cifras dispares y faltantes. Tienen que contestar con los números que justifiquen a cabalidad, dónde quedaron los dineros y si no lo hacen, la ASF turna los casos a la Procuraduría General de la República, para que “administre justicia”.

Las denuncias ni siquiera les hacen cosquillas, a los implicados, desde el momento en el que, valga el ejemplo, a Javier Duarte le llovieron durante su administración y, como vimos todos, salió incólume y desaparecido.

Mientras el exgobernador de Marras –auténtico sátrapa que se presume esfumó más de 36 mil millones-, siga libre como el viento, será imposible recuperar la confianza y la credibilidad social. Las encuestas hablan y develan que la ciudadanía está asqueada del saqueo.

Sobre el ejercicio del 2015, la ASF detecta irregularidades por 165 mil millones de pesos. ¡Recórcholis!, la cifra ni cabe en la cabeza. Insistió el Auditor mayor, en que la cantidad señalada podría reducirse al recibir respuesta a los reclamos. Habrá que ver en qué porcentaje, el que, con toda seguridad, será pequeño.

Las entidades más conflictivas fueron Veracruz –faltaba más ni sobraba menos-, Michoacán, el Estado de México, Jalisco, Chiapas, Guerrero, Guanajuato y Oaxaca. Hay de chile y de manteca: lo mismo regidas por priístas, que panista y perredista.

Entre los ocho Estados se involucran 35 mil millones de pesos. Se presumen desvíos en programas sociales -¡qué poca progenitora!-, subejercicios y asignaciones directas sin licitación (Dónde lo habíamos escuchado).

En cinco secretarías de Estado se abusó al entregar contratos de forma directa (práctica común que utilizan para “premiar” a amigos y familiares). Queda claro que, los estatales y la federación ejercitan mañas similares, violatorias de la Ley.

Portal plantea que los municipios tienen que enviar sus cuentas, por medio electrónico, cada tres meses y aunque algunos podrían dudarlo, los indígenas se ajustan al gasto y lo presentan con transparencia.

Al dar a conocer el informe, el auditor confirma en que van en ascenso los malos manejos del presupuesto. ¿A alguien le extraña? Hasta ahora no vemos un pez gordo tras las rejas –salvo al exmandamás de Sonora, el panista Padrés, a pesar de que, “sobre advertencia no hay engaño” y desde los inicios de los desgobiernos, la ASF publica sus “flaquezas”.

Habría que atajarlos a tiempo. En mil y un idiomas se hicieron públicas las anomalías del Duarte jarocho, del Medina neoleonés, del Duarte chihuahuense y nadie hizo nada. Imposible el que, las autoridades competentes para conocer de estos desvíos, aparentaran que “los agarró por sorpresa”, o que jamás imaginaron tanta rapiña. Estaban al tanto y fingieron demencia, lo que favoreció la explosión de las irregularidades
documentadas.

A ver si ahora, año electorero, quienes tienen que estar pendientes, “tapan el pozo, antes de que se ahogue el niño”.
catalinanq@hotmail.com

Twitter: @catalinanq