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Cuchillito de Palo

  • Catalina Noriega

  • ¿Y Daphne?
  • Catalina Noriega

En boca de todos, victimizada y revictimizada, la vida de Daphne Fernández debe ser un infierno, a partir de la trágica noche de enero del 2015, cuando la violaron y abusaron de ella, cuatro innombrables.

La “odisea” de los mozalbetes veracruzanos, a los que se conoce como “Los Porkys” de la Costa de Oro, sigue sin sancionarse. Una vez que se presentó la denuncia, a los dos meses de la tragedia, se la dejó dormir el “sueño de los injustos”, hasta que el padre de la agraviada lo hizo público.

Los delincuentes habían confesado, mediante un video que grabó el señor Fernández, quien intentaba que quedara constancia del delito, que los involucrados pidieran perdón, se comprometieran a entrar a terapia y que jamás volvieran a acercarse a su hija.

Como el acoso a Daphne continuó se acercaron a los tribunales y demandaron la aplicación de la ley.

Hijos de personas adineradas y con influencias, el asunto se paralizó hasta el año pasado, cuando la opinión pública exigió un castigo ejemplar. Para entonces los pájaros ya habían volado. Diego Cruz se fue a España y hace poco se logró lo extraditaran. A Enrique Capitaine lo aprehendieron en Torreón. Gerardo Rodríguez Acosta, libró las acusaciones “porque solo manejó el automóvil”. Jorge Cotaita sigue prófugo.

En el ínterin, Daphne tuvo que mandar varios mensajes, en los que dio a conocer el hostigamiento del que era objeto: Insultos, bromas de mal gusto, dudas sobre la verdad de lo que le sucedió, amenazas y la catarata típica de unas redes sociales que, cuando se proponen destrozar la vida y honra de una persona, lo consiguen.

Sujetos a proceso, Cruz y Capitaine siguieron con ventajas, hasta que el Juez de la causa (Tercero de Distrito), amparó y le otorgó la libertad a Cruz. Le salió caro: Frente a la indignación generalizada, el pleno del Consejo de la Judicatura lo suspendió y está bajo investigación.

Increíble la respuesta, ante lo que se vio como una maniobra judicial, para liberar al sátrapa de Marras. Para cualquiera fue inaudita la conducta del juzgador, aunque ha habido abogados en su defensa.

Anuar González Hemadi, calificó de insuficientes las pruebas y dictaminó que sólo quedó patente un “frotamiento incidental, donde no se observa intención lasciva ni la intención de copular”.

A los ojos de los neófitos en la materia, una aberración. A los de la Ley, vericuetos jurídicos y apego a la letra del articulado, en lo que coinciden varios “leguleyos”. Bien decía mi querido amigo, Mariano Albor –eminente jurisconsulto-, que era una catástrofe litigar en los medios, porque sólo vemos una cara de la moneda.

La Fiscalía estatal tratará de echar abajo la sentencia, a través de un “Tribunal de Alzada”, de forma que no haya impunidad y se sancione el delito de pederastia, al ser Daphne menor de edad.

Se incrementa el número de violaciones y el de feminicidios. A la mujer se le cosifica y el macho considera que puede hacer con ella lo que quiera. Es notorio el crecimiento de las cifras y la actitud de juzgadores, siempre proclives a dudar de la verdad de las víctimas y a liberar a sus verdugos, impunidad que propicia la comisión de delitos y la reincidencia.

En el caso de “Los Porkys”, pudieron más el dinero y las influencias de sus familias. Ahora, el defensor de Daphne, Jorge Winckler, es el fiscal de Veracruz. Otras chicas permanecen en las sombras, con la vida hecha jirones y sin posibilidad de que se les haga justicia. El machismo, en el Poder Judicial, es absolutamente lesivo, además de corrupto y falto de toda ética.
catalinanq@hotmail.com

@catalinanq