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Cuentas Claras

  • Carolina Navarrete

  • Carolina Navarrete
  • Claroscuros en el empleo

 

No cabe duda que hay avances en materia de empleo, pero hay claroscuros. La última encuesta del INEGI marca que en el segundo trimestre de este año el número de personas ocupadas se incrementó en 1.1 millones de personas en comparación con el mismo periodo del año anterior, para llegar a 51 millones 433 mil 590 personas con trabajo.

Además, el, número de personas desempleadas se redujo en 181 mil 658, por lo que la cantidad de personas sin trabajo disminuyó de 2 millones 287 mil 633 a 2 millones 105 mil 975; con esto, la tasa de desempleo abierto bajó de 4.3 a 3.9 por ciento de la población económicamente activa en el mismo lapso.

Pero hay que recordar que, para efectos de esta encuesta, la población desocupada es la que no trabajó ni siquiera una hora a la semana. Esto significa que “si una persona obtuvo algún ingreso vendió dulces o tamales en la calle, es contabilizada como persona empleada”.

Además, hay que considerar las condiciones en que se desarrolla el empleo; 35.2 millones de personas son trabajadores subordinados y remunerados, pero 11.4 millones trabajan por su cuenta, 2.5 millones son trabajadores que no reciben pago y 2.3 millones son empleadores.

De los trabajadores subordinados y remunerados, 19 millones -que representan el 54 por ciento del total- tienen acceso a instituciones de salud como prestación por su trabajo, cifra superior en 505 mil personas a la observada en el segundo trimestre de 2015, pero el resto no tiene acceso a los servicios de salud.

Y esto se relaciona con la informalidad, que ha sido la alternativa para quienes no han encontrado empleo o fueron despedidos de su trabajo.

El empleo informal que todos conocemos, como los ambulantes, que se refiere a todas aquellas actividades económicas de mercado que operan a partir de los recursos de los hogares pero sin constituirse como empresas independientes, registró un aumento de 1.5 por ciento y llegó a 13 millones 929 mil 211 personas en el segundo trimestre de este año, el 27.1 por ciento de la población ocupada.

Pero si al empleo informal se le agrega el trabajo no protegido en el sector agropecuario, el servicio doméstico de los hogares y los trabajadores de empresas o instituciones formales que eluden el registro ante la seguridad social, entonces las cifras cambian drásticamente.

En todas las modalidades de informalidad laboral hubo un aumento de 1.1 por ciento. Mientras que en el segundo trimestre de año pasado había 29 millones 99 mil 830 personas en esta condición laboral, en igual lapso de este año la cifra llegó a 29 millones 412 mil 185 personas, es decir, 57.2 por ciento de la población ocupada total.

Esto es porque además de los 13.9 millones ocupados en el sector informal, 7.3 millones estaban en empresas, Gobierno e instituciones que eluden dar a sus trabajadores la seguridad social; en este caso hubo un aumento de 4.7 por ciento en relación al mismo periodo del año anterior.

Y es que cada vez es más frecuente que se contrate a los trabajadores por honorarios, con lo que se elude no solo cubrir el costo de la seguridad social, sino otro tipo de prestaciones como aguinaldos, ahorro para el retiro y aportaciones a los fondos de vivienda.

Adicionalmente, 5.9 millones están en el sector agropecuario y 2.3 millones en el servicio doméstico remunerado; en ambos casos hubo una disminución de 3.3 y 1.1 por ciento, respectivamente.

El reto no es nada fácil. El objetivo debe ser reducir la informalidad laboral para que todos los trabajadores puedan tener seguridad social, pero esto no podrá lograrse hasta que mejoren las condiciones de la economía, lo que no será pronto.
caro.navarrete@yahoo.com.mx