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Cuentas Claras

  • Carolina Navarrete

  • Carolina Navarrete
  • Necesario bajar gasto y deuda

 

Ya dijo el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, que no se propondrán al Congreso aumentos de impuestos ni nuevos gravámenes en el Paquete Económico del próximo año, pero lo que sí habrá es un nuevo recorte en el gasto público, que algunos estiman podría ser de entre 200 mil y 300 mil millones de pesos.

Lo fundamental es mantener el equilibrio de las finanzas públicas, que la deuda del sector público no siga creciendo, porque esto implicaría bajar la calificación de la deuda soberana y habría consecuencias negativas. Por eso es que la única salida es el ajuste en el gasto
gubernamental.

A principios de abril se anunció un recorte al gasto público en 2017 por 175 mil 100 millones de pesos, adicional al ajuste preventivo de 132 mil 300 millones de pesos anunciado en febrero, por lo que la reducción total se estimaba en 311 mil 800 millones de pesos.

Pero ahora se cree que este recorte no será suficiente y que se requerirá un apretón más fuerte en el cinturón del sector público. Por eso es que será necesario realizar una revisión de los programas gubernamentales y de plano desaparecer los que no son eficientes, los que no llegan a la población objetivo.

Los ingresos presupuestarios serán menores en alrededor de 118 mil millones de pesos y por lo tanto el Gobierno tiene que ser más austero, más eficiente, cuidando los programas que benefician a la población, pero eliminando los que no funcionan.

El gasto se tiene que recortar, pero también se debe reducir la deuda del sector público, en donde ya se prendieron focos amarillos de alerta porque representa cerca del 50 por ciento del Producto Interno Bruto.

De acuerdo con los empresarios, el reto es controlar el incremento de la deuda para no comprometer la estabilidad financiera. Consideran que es necesario tener un superávit de entre uno y 1.5 por ciento para poder contar con los recursos necesarios para pagar la deuda.

El tema de la deuda es complejo. El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, alertó sobre el deterioro de la cuenta corriente a causa del incremento de la deuda pública, por lo que consideró prudente que las autoridades hacendarias mantengan las medidas para controlar las finanzas públicas, a través de ajustes en el presupuesto.

“Nos estamos acercando a los límites de lo razonable. En sí, una actitud fiscal más prudente sería adecuado, y eso sin duda debería conducir a un comportamiento más favorable en el déficit de la cuenta corriente”, dijo en una conferencia.

Y todo esto podría agravarse con la situación externa. En la Cumbre de Líderes del G-20, el presidente de China, Xi Jinping, dijo que la economía mundial vuelve a estar en un punto crítico como en la crisis financiera internacional del 2008.

Alertó que siguen existiendo riesgos de burbujas, que el proteccionismo está en aumento y el régimen comercial multilateral está en una situación difícil. Aunque la economía mundial empieza a recuperarse, hay riesgos como un crecimiento débil, una demanda baja, la volatilidad en los mercados financieros y un crecimiento bajo del comercio y la inversión.

No cabe duda que el proteccionismo representa una amenaza. De acuerdo con los especialistas, en los primeros ocho meses de este año los gobiernos del G-20 implementaron casi 350 medidas que afectan los intereses extranjeros.

Y no hay que olvidar a Donald Trump, que de llegar a la Presidencia de Estados Unidos emprenderá medidas proteccionistas. Si esto ocurre, el impacto para nuestro país será importante.
caro.navarrete@yahoo.com.mx