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Cuentas Claras

  • Carolina Navarrete

  • Carolina Navarrete
  • Volatilidad y tasas de interés

 

El Banco de México determinó aumentar en medio punto porcentual su tasa de interés, para ubicarla en 4.75 por ciento anual. Se esperan repercusiones, porque el costo del crédito se incrementará. Sin embargo, es una medida necesaria para hacer frente a la complicada situación internacional que ha deteriorado el valor de nuestra moneda.

El entorno económico mundial es muy difícil, ya que las perspectivas de crecimiento no son muy halagüeñas y se espera un ritmo moderado en la actividad económica; es más, los pronósticos de crecimiento de las economías industrializadas se han reducido para este año y el próximo, incluyendo a Estados Unidos.

Como recordará, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió, en su última junta de Comité, no modificar sus tasas de interés, aunque es muy posible que las incremente en lo que resta del año. Y aunque la Reserva ha aclarado que su actuación no se guía por factores político-electorales, no hay que olvidar que la elección es en noviembre y ésto puede cambiar las cosas.

Antes de que se anunciara que no habría cambios en las tasas de interés en Estados Unidos, nuestra moneda se depreció. Con la decisión de la Reserva Federal se pensó que volvería la calma, pero esto fue temporal, lo cierto es que lo que está afectando la paridad es el proceso electoral en Estados Unidos.

Y la volatilidad será todavía mayor en los mercados financieros internacionales, con efectos importantes sobre nuestro país por las implicaciones que podría tener un eventual triunfo de Donald Trump.

Algunos pueden pensar que el Banco de México no debió elevar las tasas de interés porque cuando la Reserva Federal las aumente, necesariamente se tendrán que incrementar nuevamente en nuestro país, pero lo que no debemos perder de vista es que lo fundamental es mantener la
estabilidad.

Por eso la propuesta de lograr un superávit en las finanzas públicas el próximo año y por eso es que el Banco de México decidió ajustar la tasa de interés, para no afectar la meta de inflación y mantener las expectativas bien ancladas, porque eso es precisamente lo que ayudará a tener estabilidad.

Aunque la inflación anualizada ha estado desde hace meses por abajo del tres por ciento anual, los precios de las mercancías del ramo alimenticio han estado aumentando gradualmente por la depreciación del peso que se ha registrado y se espera que la inflación cierre ligeramente por arriba del tres por ciento.Pero no se puede descartar que continúe la depreciación y que esto afecte las expectativas de inflación.

Por eso el Banco de México decidió aumentar la tasa de interés, pero aclaró que con esto no se está iniciando un ciclo de alzas en las tasas de interés, pero estará vigilante del comportamiento del tipo de cambio, porque es posible que la depreciación se traspase a la inflación.

Ahora bien, es posible que el aumento en la tasa de referencia del Banco de México repercuta en tarjetas de crédito, pero en el caso de los créditos hipotecarios, la gran mayoría están contratados a tasa fija y por lo tanto no habrá un efecto negativo. En los créditos para las empresas, los que tengan como referencia la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) se espera un alza y efectos en la planta productiva que requiere de financiamiento para operar.

El aumento en las tasas de interés se espera que quite presiones sobre el tipo de cambio, pero algunos expertos consideran que esta medida no es suficiente y que el Banco de México debe volver a vender dólares en el mercado, de forma discrecional, para que los inversionistas no mantengan posiciones especulativas frente al peso.
caro.navarrete@yahoo.com.mx