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Cuentas Claras

  • Carolina Navarrete

  • Carolina Navarrete
  • Viene la era proteccionista

Aunque ya se esperaba, no dejan de sorprender el discurso de toma de posesión del presidente Donald Trump y los primeros comunicados de la Casa Blanca en torno al Tratado de Libre Comercio, que muestran la entrada a una época proteccionista que indudablemente impactará la economía mexicana.

En la juramentación, Trump dijo lo que la gente esperaba escuchar: “debemos proteger nuestras fronteras de los estragos de otros países que fabrican nuestros productos, roban nuestras empresas y destruyen nuestros puestos de trabajo, (…) vamos a recuperar nuestro empleo, vamos a recuperar nuestras fronteras, vamos a recuperar nuestra riqueza y vamos a recuperar nuestros sueños”.

Anunció un decreto “que se oirá en cada ciudad, cada capital, extranjera y cada corredor del poder. Cada decisión sobre temas de comercio, impuestos, inmigración, asuntos exteriores, se tomará en beneficio de los trabajadores y familias estadunidenses. La protección creará prosperidad y fuerza, (…) vamos a seguir dos reglas muy sencillas: compra estadunidense y contrata a estadunidenses”.

Y en un comunicado, la Casa Blanca reiteró que Estados Unidos dejará el TPP y renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con la advertencia de que si sus socios (México y Canadá) rechazan una renegociación que proporcione a los trabajadores estadunidenses un trato justo, Estados Unidos se retirará.

Además de que rechazará y renegociará acuerdos comerciales fallidos, combatirá a las naciones que violan los acuerdos comerciales y que dañen a los trabajadores estadunidenses en el proceso, por lo que ordenará al Secretario de Comercio que identifique todas las violaciones comerciales y que utilice todos los instrumentos a disposición del Gobierno para poner fin a estos abusos.

De acuerdo con la Casa Blanca, con la lucha por acuerdos comerciales justos, será posible hacer crecer la economía, devolver millones de empleos a Estados Unidos, aumentar salarios y apoyar la manufactura de ese país.

No cabe duda que se acerca una ola de proteccionismo en Estados Unidos y que esto obligará a nuestro país a instrumentar estrategias que permitan hacer frente a la problemática y salir lo mejor librado posible.

Por lo pronto, miércoles y viernes estarán en Washington los secretarios de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y de Economía, Ildefonso Guajardo, en reuniones de alto nivel con el equipo cercano al presidente Trump, para hablar sobre el estado actual y futuro de la relación bilateral.

Ya el presidente Enrique Peña Nieto marcó los objetivos prioritarios que se tendrán en las negociaciones con Estados Unidos: buscar un acuerdo de libre comercio que dé certidumbre, promueva la integración productiva y fortalezca la competitividad de América del Norte.

Pero también defender y dar certidumbre al comercio y a las inversiones nacionales y extranjeras; asegurar que México siga siendo un destino confiable para invertir; establecer reglas claras para favorecer el flujo de capitales; continuar con el esquema de libre comercio e integración productiva; incluir nuevos sectores como las telecomunicaciones y la energía; y proteger los empleos, crear nuevas fuentes de trabajo y mejorar los salarios.

Todo un reto en el que los funcionarios mexicanos deberán utilizar sus habilidades negociadoras frente a un Gobierno incipiente caracterizado por el proteccionismo. Deberán dejar listo el camino para la reunión que anunció la Casa Blanca entre los presidentes Trump y Peña Nieto, que se realizará a finales de este mes.
caro.navarrete@yahoo.com.mx