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Cuentas Claras

  • Carolina Navarrete

  • Carolina Navarrete
  • El muro y la unidad en México

La opción planteada por el presidente de Estados Unidos, Do-nald Trump, de que México pagará la construcción del muro -estimada entre 12 y 15 mil millones de dólares- con la aplicación de un impuesto del 20 por ciento a las importaciones mexicanas, refleja un gran desconocimiento del comercio exterior.

Como bien lo dijeron los secretarios de Hacienda, Luis Videgaray, y de Economía, Ildefonso Guajardo, si se aplicara ese arancel a los productos provenientes de México, el resultado sería que los productos mexicanos se encarecerían y los propios consumidores estadunidenses tendrían que absorber ese impuesto.

Por lo pronto, aplicar ese impuesto a las importaciones mexicanas para financiar el muro violaría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y las reglas establecidas por la Organización Mundial de Comercio; esto significa que Estados Unidos tendría que salirse de ambos y para eso se requiere la aprobación del Congreso de ese país.

En el caso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que se espera sea renegociado, el documento establece que ninguna de las partes (Estados Unidos, México y Canadá) puede incrementar los aranceles aduaneros existentes, ni adoptar ningún arancel nuevo.

Si Estados Unidos decidiera aplicar ese arancel para financiar el muro, estaría violando el Tratado y México podría denunciar a ese país ante la Organización Mundial de Comercio y tomar represalias, es decir, podría establecer aranceles a productos estadunidenses seleccionados; aunque el proceso sería largo, el organismo le daría la razón a México.

Estados Unidos puede salirse del TLCAN, previa aprobación de su Congreso, pero esto no puede ser inmediato; después de que notificara a los socios en el Tratado, tendría que pasar medio año para que se concretara la salida. Y después de su salida, las relaciones comerciales entre los dos países tendrían que regirse bajo las reglas de la OMC, que establece aranceles promedio del 3 por ciento.

Pero si el presidente Trump continúa con una posición radical, quiere demostrar su poderío y no cumple con las reglas de la OMC, entonces el problema puede extenderse, porque todos los países del mundo tendrían que cerrar filas con México, para evitar que les suceda lo mismo y que más adelante Estados Unidos les pretenda aplicar también aranceles.

Como dijo el empresario Carlos Slim, lo que debe considerar Trump es que México es el mejor socio y el más complementario para Estados Unidos; que si asume una actitud radical, entonces resultarán afectados los estados cuya economía tiene una gran dependencia de las exportaciones a México y los propios consumidores estadunidenses.

El empresario señaló que Trump está negociando desde una posición de fuerza, está tocando para ver si encuentra alguna debilidad. Pero ya vio que México está fuerte, unido, preparado para iniciar negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Esto es cierto, después de que el presidente Enrique Peña Nieto canceló la reunión que este día sostendría con Trump, ha sido evidente la unidad. Todos los sectores han cerrado filas en torno a la defensa de la dignidad de México, de los intereses de nuestro país y de los migrantes en Estados Unidos.

El presidente Peña Nieto ha sido enfático: no habrá una actuación de sumisión ni de tibieza, sino una gran firmeza, con patriotismo, con ejercicio de nuestra soberanía, con respeto a la dignidad de los mexicanos, con respeto a los intereses de todos los mexicanos.

caro.navarrete@yahoo.com.mx