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Cuidémonos

  • Hazael Ruíz Ortega

  • Hazael Ruiz Ortega
  • La conveniencia de la prudencia

La prudencia se nutre y es posible si nos detenemos a pensar y evaluamos los posibles riesgos o consecuencias que se derivan de acontecimientos o determinadas acciones. Sus aspectos principales son la cautela, moderación, sensatez, el buen juicio y se define: el grado en que las personas corren riesgos calculados. ¿Su valor? De las cuatro virtudes cardinales del hombre se encuentra la prudencia junto a la justicia, la fortaleza y la templanza.

Privilegiar el actuar con precaución para evitar posibles daños a sí mismo y a terceras personas. En redes sociales se pide la mayor prudencia a la hora de comunicarse, ya que debe ser en forma clara, literal, cautelosa, adecuada y respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas.

De los delitos imprudenciales —daño a terceras personas—, las estadísticas refieren un alto número de juicios por hechos de tipo imprudencial. Hace unos días, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, firmó el Decreto para la Ampliación del Catálogo de Delitos del Sistema Penal en la CDMX, incorporando 35 actos culposos, imprudenciales y por querella, a fin de que sean procesados bajo el nuevo ordenamiento constitucional, citados como juicios orales (próximos a entrar en vigor en el país).

Así, desde la perspectiva de la participación ciudadana es de suyo importante fomentar la cultura de la prudencia en la vida personal, familiar, laboral e institucional que contribuya al bienestar de la comunidad.

¿Cuáles son los componentes de la prudencia? ¿Cómo saber si somos prudentes? En la dirección electrónica: http://www.psicologia-online.com/test/ se publica una prueba y permite evaluar el grado de prudencia.

Veamos en qué consiste (los expertos solicitan franqueza en las respuestas). También es importante el analizar cuidadosamente y sobre todo comprender las preguntas para responder rápidamente: A. Totalmente de acuerdo, B. De acuerdo, C. Ni a favor ni en contra, D. En desacuerdo, E. Totalmente en desacuerdo.

Estas son las opciones de respuesta para afirmaciones tales como: 1. No me desvío de mi camino. 2. A menudo hago planes de última hora. 3. Escojo cuidadosamente mis palabras. 4. Tomo decisiones imprudentes. 5. Evito los errores. 6. Me gusta actuar según se me antoja. 7. Actúo sin pensar. 8. Hago locuras. 9. Me precipito. 10. Intervengo sin pensarlo.

Los resultados de la evaluación pueden expresar cualquiera de estos tres resultados: “bajo”, “normal”, “alto”.

Se refiere que las puntaciones “altas” se dan en personas reflexivas y prudentes y que las calificaciones “bajas” indican precipitación y tendencia a actuar sin pensar en las consecuencias negativas. También señalan, que en las puntaciones bajas, desde la mirada positiva indican que “se puede ser capaz de ser espontáneo y tomar decisiones rápidas si se necesitan”. Tal vez origine duda la pregunta 1, por aquello de cambiar las rutas de traslado por seguridad, su representación es más amplia.

Sin pretender inducir a una calificación “deber ser”, para obtener la “puntación” máxima de 10 puntos, según los expertos, la respuesta en los puntos uno, tres, cinco corresponde a “Totalmente de acuerdo” y las demás a “Totalmente en desacuerdo”. Lo importante, quizá es un buen “normal”, pero con plena conciencia para acotar hechos delictivos imprudenciales.

No está de más ahondar en el tema a través de la reflexión individual o colectiva, generar argumentaciones a favor o en contra para comprender y diferenciar lo que es constructivo, positivo para la sociedad y abandonar rutas del mal.

hazael.ruiz@hotmail.com