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Cultura a la mexicana

  • Napoleón Fillat

“Si quieres resultados distintos… no hagas siempre lo mismo”

Frase atribuida a quien sin duda es el científico más influyente del siglo XX, Albert Einstein, y aunque en estos tiempos ya no sabemos sí fueron en realidad palabras expresadas por él, a mi parecer, lo que sí importa, es que por su precisión encierran una verdad aplicable a todos los ámbitos de nuestra cultura, al calificar con la lógica más elemental, los actos de la vida diaria, individual o colectiva de los seres humanos.

En ese sentido y como si fuera “el pan nuestro de cada día”, está la discusión sobre la implementación del programa “Hoy No Circula”. Pues aunque estemos cansados del tema, no hay jornada en la que no lo traigamos en la cabeza los habitantes de la megalópolis, sobre todo cuando nos enfrentamos personalmente a los inconvenientes de su aplicación y además no percibimos ningún resultado positivo que estimule el gran esfuerzo que realizamos y nos haga confiar en la acción gubernamental para atacar el problema de manera seria y responsable.

Ahora sucede que a decir de especialistas del Centro de Ciencias de la Atmósfera y del Instituto de Geografía de la UNAM se pronunciaron sobre el particular, afirmando que no existe evidencias científicas para sostener la eficiencia del programa, esto es que la formación del preocupante ozono haya disminuido en la zona metropolitana del Valle de México. Que al parecer se ha descuidado la regulación y vigilancia de otros factores que participan en el fenómeno de la contaminación como: las fugas de vapores de gasolina, los escapes y combustión ineficiente del gas LP, y la incorporación a la causa de los municipios conurbados que a la fecha no lo han hecho; solo por referir algunos aspectos de los mencionados en el documento que contiene su investigación.

Desde luego que debemos estar conscientes que el problema no es sencillo, nunca lo ha sido, y que su origen no es atribuible a la presente administración, pues se trata de una amenaza a la que sus antecesoras no atacaron de manera eficiente o que de plano, ni siquiera se ocuparon de ella (tan sólo en los discursos), por lo que hoy por hoy, está convertida en una auténtica bola de nieve.

Sin embargo y a juzgar por los resultados recientes, por mucho, tampoco podemos afirmar que en esta ocasión estemos en “el camino correcto”, pues la autoridad capitalina está rebasada por completo a pesar de la severidad de las condiciones impuestas por el impopular programa.

Sobre todo, cuando sufrimos un transporte público que en cualquiera de sus modalidades, atenta contra nuestra humanidad, desde la modesta combi y camiones de línea, hasta el metro y metrobús y quien lo dude, basta con que se dé una vuelta por sus instalaciones y haga uso de ellos; viva su ineficiencia y el maltrato indigno a que someten a los usuarios, como si jugaran con ellos; para darse cuenta en una parte importante, del porqué el fracaso del programa, que a ojos del ciudadano, en nada ha contribuido para resolver el problema, y desde su nacimiento está afectado de ilegitimidad entre la población a la que le es aplicado y a la que cotidianamente tratan de convencer con el manejo de cifras que a nadie convence y menos cuando se conocen otras visiones como la del estudio que comento, realizado por instituciones prestigiadas hasta para “el hombre de a pie”. En esas condiciones, esperaría que en esta ocasión el apoyo federal sea eficaz y no como en el caso de la Línea 12 del Metro, aunque casi siempre hayamos comprobado que en nuestra ciudad:

“El hombre es el único animal que se

tropieza dos veces… con la misma piedra”.

napoleonef@hotmail.com.