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Cumbre Global Anticorrupción

  • Héctor Luna de la Vega

En días pasados se celebró en Londres, la Cumbre Global Anticorrupción, la cual contó con representantes de las economías del G-20, de la ONU, la OCDE, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, para dar una respuesta multinacional a partir de una agenda incluyente con cinco puntos primordiales: la construcción de leyes internacionales, la aplicación de acciones globales, el impacto negativo del secreto empresarial, la transparencia gubernamentaly el robustecimiento de instituciones locales.

Se dio énfasis a la lucha contra la corrupción dentro del corazón de los nuevos objetivos de desarrollo sustentable 2030 y la comunidad internacional cohesionada, pueda dar una lucha sólida contra la pobreza. Quedó establecida la necesidad de un diálogo permanente, así como la cooperación binacional y multilateral para el crecimiento global. Se señaló “esta lucha no la puede ganar solo un país”.

Bajo el criterio de emprenderse acciones para el Combate a la Corrupción como una prioridad global, se planteó la necesidad para todo país defensor del Estado de Derecho atender a un crecimiento próspero y duradero. Se estableció; “nos comprometemos a combatir a la corrupción donde quiera que se encuentre para perseguir y castigar a quienes le comenten o son cómplices”.

De manera conclusiva por los participantes y en concordancia con mis afirmaciones en diferentes artículos sobre el tema, el fenómeno de la corrupción debe tratarse a partir de su doble efecto nocivo: en el crecimiento económico y en el desarrollo social; su conjunción (crecimiento-desarrollo) es eje central detonante de la prosperidad. Lo anterior bajo el entendimiento de “no ser la corrupción un crimen sin víctimas”.

Se destacó morir cada año miles de personas por situaciones derivadas de actos de corrupción: construcción de obras ficticias o de baja calidad, compra de medicamentos sin efectos positivos para la salud, esquemas educativos inexistentes o deficientes, laxitud hacia el combate al crimen organizado y el “lavado de dinero”, evasión fiscal; entre otros tantos resultantes de violaciones de derechos.

Se valoró la creación de registros públicos de beneficiarios finales de empresas para prevenir la financiación ilícita, bajo la idea de “combatamos la corrupción juntos”, a partir de liderazgos de la sociedad civil, empresariales y gubernamentales. El Reino Unido destacó la Ley Contra el Soborno, como herramienta clave apoyada por todos los partidos políticos de ese país.

Cada nación en sí misma requiere tomar cartas en el asunto de manera decidida y contundente, para lograr una interacción internacional con objetivos tangibles y visibles. El papel de México es fundamental en la validación de los procesos resultantes, a través de los cuales logremos la conclusión de la Comisión Nacional Anticorrupción con la consolidación del marco legal y la definición de sus Leyes Secundarias, para lograr el reconocimiento y fortalecimiento de nuestras instituciones democráticas.

La Cumbre Global Anticorrupción representó un foro internacional donde cada nación expuso y se retroalimentó de la experiencia pública, privada y social de un combate cada día más articulado y mejor dirigido por la comunidad mundial, de naciones con alta responsabilidad y compromiso a favor de un crecimiento económico sustentable y un desarrollo social para el largo plazo.

hectorluna2026@gmail.com