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¿“Daesh” destruyó el avión ruso? / Satiricosas / Manú Dornbierer

  • Manu Dornbierer

Se preguntarán los lectores qué diablos es “Daesh”. Pues bien, traduzco la info: “Daesh” es un sobrenombre que le dan hoy los medios de comunicación mundiales al autollamado “Estado Islámico”, entre otras cuatro denominaciones. Es un acrónimo del título que se puso a sí mismo en árabe “al-Dawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham”, que quiere a su vez decir “Estado Islámico de Iraq y del Levante”. ¿Cuál es la razón que aducen los medios para este otro cambio de nombre? Simplemente que aceptar eso del “Estado Islámico” es establecer que son un Estado y no es verdad. La definición semántica es muy importante.

Lo curioso es que “Daesh” suena en árabe parecido a “Daes” que significa “lo que se aplasta con el pie” y también suena como “el que siembra la discordia”. Según el periódico inglés The Guardian, el acrónimo en árabe se volvió una palabra independiente cuyo plural quiere decir “fanáticos que imponen sobre otros sus puntos de vista”. En inglés: Bigots who impose their views on others.

¿Porque no “Isis” en español?

“Isis” es el nombre griego de la diosa egipcia “Ast”, que significa “trono” como el jeroglífico que porta sobre su cabeza. Otros de sus nombres son “Gran maga”, “Gran diosa madre”, “Reina de los dioses”, “Fuerza fecundadora de la naturaleza”, “Diosa de la maternidad y del nacimiento”. Pero no fue esta magnífica deidad del antiguo Egipto la que hizo explotar en pleno vuelo al Airbus ruso que volaba sobre la península egipcia del Sinai. Suficiente razón para deslindar a Daesh de cualquier dios. ¿No creen?

No hay que confundir a la deidad egipcia, que significa hermosos valores humanos, con estos islámicos furibundos que ahora pretenden ser llamados en castellano como ella.

“Califato” sería en cambio una palabra que no debería molestar a los extremistas, que no aceptan la apelación “Daesh” y han amenazado con cortarle la lengua a aquellos que en público pronuncien la palabra.
¿Cómo surgió?

Hay muchos entre ellos ¡gringos libres! que consideran al que de hoy en adelante llamaremos en esta columna el Califato, que se trata de otro de los Frankensteins de su Gobierno de los que hablábamos hace poco en este espacio, como Al Kaeda asociación de la que los medios británicos han dicho siempre que “nació gringa”.

En un principio, el Califato estaba con Al Qaeda, pero con la guerra civil en Siria, consideraron que era mejor establecer una separación.

Lo expresaron así: “El Estado Islámico de Irak y el Levante (2013–2014), El Califato, reclama la autoridad religiosa sobre todos los musulmanes del mundo y tiene como objetivo declarado unir todas las regiones habitadas por musulmanes bajo su control, comenzando con Irak y la región del Levante mediterráneo, que cubre aproximadamente los actuales Estados de Siria, Jordania, Israel, Palestina, Líbano, Chipre, y parte del sur de Turquía. Otras milicias controlan parte del territorio en la península egipcia del Sinaí, el este de Libia y Pakistán. Han jurado lealtad a la organización. El grupo se caracteriza por su severa interpretación del Islam, con la Sharia y su violencia brutal contra los chiítas y cristianos, al ser los miembros de ISIS suníes radicales” (Wikipedia).

¿Por qué sería aliado gringo el Califato? Por la misma razón que Al Kaeda, porque la CIA entrena a los rebeldes de Siria, porque el muy abollado Tío Sam – que en la última votación en la ONU para mantener el bloqueo contra Cuba se quedó solito con Israel o sea con 2 votitos contra 193 sabe que ya no le funciona la máscara de la democracia más que con los muy débiles mentales.
¿Cómo se desintegró en el aire el avión ruso?

No tomó mucho tiempo la pavoneada del Califato respecto al mayor desastre aéreo de la aviación rusa sobre el desierto de Sinaí. “Yo fui”, dijo un grupo egipcio aliado, para castigar a los rusos por sus incursiones en Siria.

Conviene recordar que recientemente un grupo de turistas mexicanos fueron atacados y muertos por personal oficial egipcio. “Fue una confusión, dijeron esos”. Sería conveniente que la anterior secretaria de Turismo y hoy flamante secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, a la luz de este tremendo accidente, volviera a decir lo que le explicaron entonces.

Otra “confusión” por aquellos días fue el ataque gringo directo a un hospital de Afganistán. Lo asumieron ellos y pidieron perdón.

Naturalmente, los anglos estuvieron muy pendientes del desastre ruso y hoy aseguran que una bomba en la zona de equipaje fue la que hizo explotar al avión que pretendía volar del precioso sitio turístico de Sharm El Sheik a San Petersburgo. El avión se partió en el aire y cayó en vasta área hecho literalmente añicos.

¿Habrán sido tan descuidados los empleados rusos o egipcios del avión como para no advertir una bomba a bordo? ¿o quizás una tecnología mucho más avanzada fue la culpable del desastre? Rusos y egipcios están investigando.

El caso es, como se ha dicho aquí con anterioridad, que hay una peligrosísima guerra entre Oriente y Occidente, cuya primera tremenda consecuencia podría ser la invasión de Europa por varios costados.
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