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De Cara al Sol

  • Andrea Cataño

  • Andrea Cataño
  • Elecciones en EU, moneda al aire

No solo México, el mundo entero está en vilo por las elecciones presidenciales estadunidenses del próximo martes. Los mercados suben y bajan según los resultados de las encuestasque esta semana por primera vez colocaron a Trump a la cabeza.

¿Qué tan confiables son las encuestas? Recordemos que fallaron con el Brexit y el Tratado de Paz en Colombia y pueden volver a equivocarse ahora hay que considerar en las encuestas de estas elecciones al “votante de clóset”, ése a quien le avergüenza decir por quién votará y que en este caso quizá sea un factor más relevante de lo que pensamos y es que nunca antes en la historia de Estados Unidos habían contendido dos candidatos con tantos negativos y millones de votantes sufragarán no por el mejor candidato, sino por el menos malo.

Según los pronósticos más confiables, Hillary Clinton será la primera presidenta de esa nación, aun perdiendo el voto directo. El sistema electoral estadunidense es muy complicado y no gana el candidato que obtenga más sufragios sino el que logre más votos de los colegios electorales, cuya cantidad varía según cada Estado. Así, quien consiga por lo menos 270 votos electorales será ocupará durante cuatro años la Casa Blanca.

En el el país más poderoso del mundo reinan hoy el descontento y la polarización. Trump ha sabido capitalizar la frustración y el enojo de un enorme sector de la población con su discurso simplista, racista, misógino e incendiario, contra el “más de lo mismo” en que resume la propuesta de su oponente demócrata y esta división complicará la gobernalidad independientemente de quien gane.

Las mujeres, los afroamericanos y los latinos y los miembros de la comunidad lésbicogay, por ejemplo, votarán mayormente por Clinton, que no siendo ninguna hermanita de la caridad, conoce profundamente los hilos del sistema y sabe cómo moverlos, contra un inexperto chivo en cristalería que puede desatar una Tercera Guerra Mundial y arruinar la economía de su país por su ignorancia supina y su prepotencia patológica.

Consideremos también que a los millones de jóvenes –los millennials– que forman parte del gran cambio demográfico de su país y a quienes les hablaba al oído Bernie Sanders,se interesan por otra agenda en la que destacan temas como la legalización de la marihuana y la despenalización del aborto; en muchos Estados se votarán estas cuestiones y los resultados incidirán en el recuento final, junto con las renovación de un tercio del Senado y la Cámara baja. Con un congreso de mayoría republicana, Clinton tendrá graves problemas para gobernar.

Si gana Trump, en el corto plazo, la paridad y los mercados se desquiciarán y habrá un menor crecimiento económico. Si gana Hillary, aunque México no se verá tan perjudicado, tampoco estará en un lecho de rosas. La candidata ha prometido una reforma migratoria en los primeros cien días de su Gobierno (reforma que Obama no pudo sacar), pero también ha dicho que es necesario replantear el Tratado de Libre Comercio y ha insistido en las violaciones a los derechos humanos en nuestro país de los que dependen muchos programas bilaterales. Así que la vecindad con la nación más poderosa del mundo seguirá siendo difícil para nosotros.

Para México, lo esencial es intentar un cambio en la dinámica de la relación mediante nuevas vías de comunicación y de intercambio, buscando socios estratégicos y volteando los ojos hacia el mercado interno. Si somos más fuertes, dependeremos menos de nuestro vecino sin importar quién lo gobierne.
andreacatano@gmail.com