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De Cara al Sol

  • Andrea Cataño

  • Andrea Cataño Michelena
  • Enero cuesta arriba

Mi mamá solía decir que un pesimista es un optimista informado. Creo que tenía razón. Este año ha sido terrible para México. La violencia está desbordada. Nada ha podido contener al crimen organizado y la cifra de muertos es igual o superior a la registrada en el sexenio anterior.

Como nunca antes, quedó expuesta la inaudita corrupción de los gobernadores de Veracruz, Quintana Roo y Sonora. ¿Cómo es posible que se robe así? ¿Queda claro que para ello es necesaria la complicidad de más de uno en todas las esferas del poder o peor aún, su omisión y absoluta ineptitud? La impunidad, no me cansaré de repetirlo, es el peor de nuestros males.

En otro escenario, el triunfo de Donald Trump fue otro revés mayúsculo para México y la visita del entonces candidato perdió su aparente conveniencia cuando el mismo presidente Peña lo desmintió en el asunto del muro; ahora, además del refrendo de su construcción por parte del presidente electo de Estados Unidos, así como de su futuro vicepresidente, se cierne sobre nuestro país la amenaza de la cancelación o, en el mejor de los casos, la “revisión” del Tratado de Libre Comercio, que sería desastrosa para nosotros, como lo sería la deportación de millones de migrantes ilegales mexicanos.

La baja en los precios del petróleo y el triunfo de Trump hicieron añicos al peso. Antes le llamábamos devaluación,  pero ahora Hacienda y el Banco de México le aplican bótox semántico y le dicen “ajuste”.

En su mensaje de Año Nuevo de 2015, el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que ese año iniciaba con siete acciones a favor de la economía familiar.Aseguró que gracias a la reforma hacendaria bajarían las tarifas de electricidad y terminarían los aumentos mensuales a la gasolina.Enfático, prometió: “a partir de este momento ya no habrá gasolinazos… Gracias a la Reforma Hacendaria por primera vez en cinco años ya no habrá incrementos mensuales a los precios de la gasolina, el diésel y el gas LP…”

Casi dos años después, para concluir 2016, el Gobierno anunció la liberación de los precios de la gasolina, con un esquema bizantino de “ajustes”, que por lo pronto,  se traducirá en un aumento hasta de 24 por ciento.

Pemex ha sido la principal fuente de ingresos del Gobierno sexenio tras sexenio. Además de–salvo excepciones– malas administracionesy botín de funcionarios corruptos, a la paraestatal se la ha exprimido sin límite, mientras se apapachaba y enriquecía a su impresentable sindicato, concediéndole canonjías y prestaciones excesivas a sus afiliados, al tiempo que se descuidó la infraestructura y la exploración de nuevos yacimientos ante la inminente extinción de Cantarell.

Sin la inversión suficiente, las refinerías se fueron deteriorando y el resultado es que aunque México sea un importante productor de petróleo, no tiene capacidad para fabricar sufcientes derivados, entre ellos, gasolina.

En tanto, la competencia en la venta libre de gasolina se concreta, el aumento a su importe repercutirá en una alza generalizada de los precios y si a lo anterior aunamos el encarecimiento del dólar, no habrá manera de contener la inflación y la pérdida significativa del poder adquisitivo de los bolsillos mexicanos.

La gente está indignada y se está organizando para protestar. El costo político será enorme y el hecho de que el Gobierno de Peña Nieto esté dispuesto a pagarlo, habla de la fragilidad de las finanzas públicas.

El año que está a punto de comenzar pinta horrible. Pero para dejarles un buen sabor de boca, les daré una buena noticia: la capa de ozono se está recuperando y esto reconforta, así que,sea como sea, ¡Feliz 2017!
andreacatano@gmail.com