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De Cara al Sol

  • Andrea Cataño

  • Andrea Cataño Michelena
  • Pepita Serrano, pescadora de voces

Cantar es respirar sobre un sonido. La voz humana es el instrumento musical más bello y perfecto, un instrumento natural que nos permite comunicarnos a través del habla y de expresarnos musicalmente a través del canto. La voz es un instrumento musical porque reúne las tres condiciones que debe tener todo instrumento: un mecanismo que lo haga sonar (la respiración); un material que vibra (las cuerdas vocales) y una caja de resonancia (los resonadores).De todos los instrumentos musicales, la voz está entre los más difíciles de dominar.

El preámbulo va porque hay una mujer que por veinte años se ha dedicado a promover a más de un centenar de excepcionales voces jóvenes mexicanas. Ella es Pepita Serrano, quien el martes pasado fue distinguida con el nombramiento de Mujer del Año 2016 —que otorga desde hace 56 años el Patronato de la Mujer del Año, A. C., fundado y coordinado por Kena Moreno,— por su labor al frente de la Sociedad Internacional de Valores de Arte Mexicano (SIVAM).

El auditorio Torres Bodet del Museo de Antropología estaba repleto. Puedo afirmar que esa tarde se dieron cita las mujeres más brillantes de México. Integraron la mesa de honor, desde luego, Kena Moreno, Beatriz Paredes, Guadalupe Gómez Maganda, María de los Ángeles Moreno, Sara Topelson, Rosario Green, Lolita Ayala, María Teresa Arango, María Elena Medina Mora, Gabriela Vargas, Fela Fábregas, Mercedes Juan, María del Carmen Alanís y Olga Sánchez Cordero.En esta ocasión, la ceremonia tuvo un acento distinto por el concierto con que un grupo de cantantes patrocinados por SIVAM deleitó a los asistentes.

La medalla distintiva que cada año se concede a mujeres que se hayan distinguido en las letras, las ciencias, la cultura, el servicio público, las artes escénicas y la filantropía, le fue entregada a Pepita por la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda. La presentación de la galardonada estuvo a cargo de María de los Ángeles Moreno, quien destacó la voluntad y el esfuerzo que a lo largo de su vida ha realizado Pepita Serrano en favor de las mejores causas, especialmente, la ópera. Entre sus proyectos están  “El Taller de Perfeccionamiento Operístico”, “Por un México con Música” y la “Compañía Mexicana de Zarzuela Domingo-Embil”, así como dos ediciones del concurso “SIVAM Artes Visuales”, en las que se otorgaron becas e incentivos económicos a jóvenes artistas.

Lo sabemos: la música redime y salva; la música no conoce fronteras, ni clases sociales, raza o credo. Es, entre todas las artes, la más universal; es, en muchos sentidos, la mejor escuela para la vida y, al mismo tiempo, un medio que nos transporta hasta la esencia misma del espíritu donde podemos refugiarnos y fortalecernos. La música nos lleva a una dimensión donde solamente hay un tiempo, el del alma. De ahí que quienes le dan a su vida el cometido superior de alentar y enaltecer la música, como Pepita Serrano lo hace con las hermosas voces mexicanas, merecen un lugar especial en este mundo dominado hoy más que nunca por la discordia, la exclusión y la insensibilidad.

Una gran felicitación al Patronato de la Mujer del Año por haber elegido a Pepita Serrano, la pescadora de voces y de almas.
andreacatano@gmail.com