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De carne y hueso

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

  • Andrew Sandness, el milagro de un nuevo rostro

El trasplante de cara es una de las intervenciones quirúrgicas más complejas que existen. En el año 2005 se practicó la primera operación de estas características en Francia. En la actualidad se han realizado al menos 18 trasplantes de cara parciales y totales en países como China, Estados Unidos, España, Turquía y en fecha reciente otro más en Estados Unidos, donde un equipo pluridisciplinario de Mayo Clinic, integrado por cirujanos, médicos y otros profesionales de la salud, acaban de completar el trasplante casi total de cara de Andrew Sandness, un hombre de 32 años, procedente de Wyoming, a quien un arma de fuego le destrozó el rostro cuando tenía 21 años.

Los expertos han dicho que la extensa cirugía cambió la vida del paciente al mejorar su calidad de vida. “Hasta el momento, estoy absolutamente encantado con el resultado de mi operación. Ahora puedo oler, masticar y comer comida normal. La sensación nerviosa también está mejorando poco a poco. Tengo más confianza en mí mismo. Me siento estupendo y estoy muy agradecido con mi donante, con sus familiares y con todas las personas que me han apoyado durante este proceso”, ha dicho Sandness en varias entrevistas de prensa.
¿En qué consiste un trasplante facial?

“Es una operación que requiere de un donante (habitualmente una persona en muerte cerebral o recientemente fallecida), y se hace mediante la extracción de parte o toda la cara del donante para colocarla en un paciente que anteriormente sufrió lesiones faciales o deformidades”, dice el doctor Samir Mardini, director quirúrgico del Centro para Cirugía de Trasplante Reconstructivo Essam y Dalal Obaid de Mayo Clinic. “Ambos componentes del trasplante pueden ser: piel, grasa, músculos, nervios, tendones, cartílago y hueso. Asimismo, la conexión en el receptor de los nervios y los vasos sanguíneos de la cara del donante brinda la posibilidad de que con extensa rehabilitación, la sensación, el funcionamiento y la movilidad sean similares a los de una cara sin lesiones”, asegura el doctor Samir Mardini.

El rostro humano es una estructura compleja y representa un desafío reconstructivo, debido a su anatomía, sensibilidad, percepción y compleja función. “En algunos casos –agrega el especialista-, el trasplante de cara permite que el receptor recupere la capacidad de hablar y de masticar comida, lo cual evita la necesidad de sondas alimentarias. Además, el trasplantado puede gozar del sentido del olfato, como en el caso de la persona que acabamos de trasplantar en nuestra institución”.

La cirugía, que duró más de 50 horas y se llevó a cabo en el verano de 2016, e implicó el restablecimiento de la nariz, mandíbulas superior e inferior, paladar, mejillas, músculos faciales, mucosa oral, algunas glándulas salivales y la piel de la cara, desde debajo de los párpados hasta el cuello, y de una oreja a la otra.

“El equipo quirúrgico recurrió a la tecnología de planificación virtual de la cirugía y a impresiones tridimensionales para optimizar el resultado estético y funcional de la operación. Desde entonces, Sandness ha permanecido recuperándose en Rochester y quizás este mes pueda regresar a su casa en la zona oriental de Wyoming”, apunta el especialista. Cabe destacar que el objetivo máximo en una reconstrucción facial no es solo cubrir el defecto sino que “la cara, sea cara” y esto implica función y apariencia normales.

Aunque las primeras referencias escritas sobre trasplantes datan de varios siglos antes de Cristo, el primer trasplante exitoso de un órgano (riñón) se llevó a cabo a mediados del siglo XX. Desde entonces en Mayo Clinic se han practicado trasplantes durante más de 50 años. Miles de personas han recibido trasplantes de órganos, tejidos y médula ósea y en cuanto a la cirugía de reconstrucción facial esta entidad se ha mantenido a la vanguardia desde hace ya varias
décadas.

“Mayo Clinic realiza más trasplantes que ninguna otra institución médica del país, y el programa para trasplantes de cara combina esas áreas de larga pericia para brindar a los pacientes la tranquilidad de que se tiene la capacidad y la experiencia necesaria para un resultado exitoso y una mejor calidad de vida”, finaliza el doctor Samir Mardini.